***IX***
"Las relaciones cambian, las situaciones también, pero los sentimientos jamás"
Los primeros 3 meses de la relación, Seishiro se desvivió por darlo todo para que Subaru fuera feliz. Quería darle todo y más. Quería simplemente que fuera feliz a su lado. Se merecía lo imposible.
Cada día era una aventura nueva. Salir a comer, al cine, al cafe o descubrir nuevos lugares juntos era algo maravilloso para ambos. 3 meses en los que todo funcionó de maravilla.
Seishiro no podía creer que tanta felicidad pudiera ser real. Cada mañana al despertarse y cada noche al acostarse solo existía Subaru en su cabeza. Cada momento era valorado por el como jamás penso valorar algo. Todo era un descubrimiento nuevo cada día.
Era obvio que existían algunas pequeñas diferencias entre los dos pero al final todo eso se opacaba debido al amor que existía entre los dos. Todo era posible para el, el mundo era completamente suyo.
No podía esperar con ansias el momento para encontrarle. Su compañía, su carisma y su energía lo llenaban completamente de vida.
Jamás había sonreido como Subaru lo hacía sonreir. Jamás había sentido tanta calidez. Toda su vida había cambiado sin que el pudiera notarlo, pero todos a su alrededor lo notaban. Había encontrado estabilidad.
En abril, Seishiro vivió un momento que jamás hubiera podido imaginar. Su mundo se desmoronaba ante el al saber que la mayor parte de su vida había sido una mentira y todo aquello en lo que creía se evaporaba como el agua. Fue un momento muy doloroso que tambaleó su vida entera.
Sin notarlo, fue cambiando poco a poco. Fue enfriando su comportamiento debido al dolor que sentía en su corazón. Un dolor que no podía perdonarse jamás. A pesar de que Subaru sabía el problema y trataba de comprenderlo, Seishiro fue creando una pequeña barrera que afectaba a Subaru. Sin embargo le amaba, y le dolía no poder quitarse esa barrera para evitar que Subaru se entristeciera.
Hizo su mayor esfuerzo para tratar de que todo estuviera normal. Sin embargo, siempre estaba esa sombra. Algunas ocasiones hería a Subaru sin querer, odiandose por eso. Sabía que el significaba todo para él. Sabía que el era la persona que existía para él. Lucho por hacer más felices los días. Luchó contra sí mismo para encontrar la forma adecuada de actuar y brindarle todo a la persona que amaba.
Subaru podía notarlo y lo acepto en su nueva faceta. Jamás se apartó de su lado y estuvo ahí, amándolo, aún si a veces dolía un poco para él.
Seishiro se dió cuenta entonces que debía arriesgarse a dejar atrás ese pasado que lo ataba. Quería ser libre e independiente. Quería dejar a su familia atrás por el bien de la persona que amaba. Quería ofrecerle un futuro estable en el cual pudieran crecer juntos. Quería lograr las bases que le permitieran ser merecedor de él.
Mostrando entradas con la etiqueta Junjou Uncertain. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Junjou Uncertain. Mostrar todas las entradas
martes, 2 de diciembre de 2008
Junjou Uncertain (VIII)
***VIII***
"Algunas tardes se confiesa el amor"
"Algunas tardes se confiesa el amor"
Los días pasaron y ambos eran más unidos. Subaru había terminado al fin su relación con Dan y Seishiro quería esperar el momento adecuado en el cual pedirle que iniciaran una relación formal. No sabía cuando ni como, no sabía si era mejor esperar o pedirlo sin dudar. Todo era un caos en su cabeza, sin embargo, estaba seguro de lo que sentía hacia Subaru.
Tenía un poco de miedo de confesárselo, que Subaru se atemorizara de ese sentimiento y de que escapara como Seishiro siempre lo había hecho. Sin embargo, su corazón gritaba que se lo dijera, era el momento.
Ese día ellos salieron a comer. Todo era agradable y había momentos donde no necesitaban hablar para explicarse que estaban felices. Solo se miraban a los ojos, se tocaban, se querían...
Seishiro tenía que partir ese día a casa de sus padres otra vez. Así que le pidió a Subaru que le acompañara. Accedió.
Despues de un pequeño tour por la casa, subieron a su habitación por la maleta que necesitaba llevar Seishiro. Ahí Seishiro le abrazo y comenzaron a besarse. Cayeron en la cama.
Seishiro sentía que el corazón se le salía por el pecho debido a la fuerza con la que latía. Quería abrazarlo tan fuerte y fusionarse a él, como si fueran una sola entidad. Quería pertenecerle por el resto de sus días.
Lo siguió besando con pasión.
- Oye... - dijo con voz entre cortada - Yo... Te amo...
Subaru lo abrazó y lo besó nuevamente...
- Yo también.
- Quiero saber si quieres estar conmigo, si quieres que esto sea real... si quieres ser mi novio.
Subaru lo miró directamente a los ojos mientras tocaba suavemente el rostro de Seishiro. Él se comenzaba a sonrojar como un niño pequeño.
- Si... quiero ser tu novio.
Se abrazaron como si fuera el último instante en su vida. Sin embargo, era todo lo contrario. Era el inicio de una vida juntos. Una vida para ser feliz.
Y esa tarde, el amor ganó entre los dos.
Junjou Uncertain (VII)
**VI**
"algunos años tienen el mejor final"
Para Seishiro, la historia que comenzaba con Subaru era algo maravilloso. Podía sentirse vivo y pleno de vida. Ese día era fin de año y había decidido hacer algo especial con él para recordarlo siempre.
Le invito a un pequeño viaje. Decidió que era un buen momento para visitar aquel viejo pueblo lleno de magia donde se podían escalar las montañas. Subieron hasta uno de los riscos con mejor vista y pasaron la tarde hablando. Fue un momento mágico donde todo se situaba bajo sus pies.
- Te quiero! - dijo Subaru de pronto. Mientras veían como el sol se iba ocultando.
- Yo tambien - respondió seishiro, tomandolo suavemente entre sus brazos y buscando sus labios.
Este sería su primer beso. Su primer beso real.
Días antes lo había besado con ternura en aquel viejo jardín. Lo abrazó por horas y finalmente lo beso. El contacto con sus labios fue magico y tierno. Sin embargo, este nuevo beso tuvo algo que no tuvo el otro, el amor que ambos comenzaban a tenerse, aún si ninguno de los dos lo decía abiertamente. Solo admitían el cariño que crecía a cada instante.
Pero ahora, todo era diferente. El mundo se detenía ante ellos sin que nada se interpusiera. No existía nada más que ellos dos.
Se miraban tiernamente, se abrazaban y se besaban con calma, sin prisa. El mundo ahora era para ellos solamente. No querían partir de ahí y el tiempo no importaba nunca más, solo querían estar así, juntos, por siempre.
Sin embargo, la noche comenzaba a caer rodeando con oscuridad el lugar. Se dieron cuenta que era peligroso regresar más tarde al pueblo y decidieron bajar. Lo hicieron lentamente, tomados de la mano, para que no ocurriera ningun accidente. Era la excusa perfecta para sentirse más únido a él.
Seishiro sintió el toque suave de la palma de la mano de Subaru abrazando la suya. Fue una sensación calida, ambos se protegían, ambos se cuidaban. Ambos se sentían felices de estar ahí.
Al final ambos se despidieron y partieron a sus respectivos hogares, era la noche de año nuevo y ambos debían estar con sus respectivas familias. Sin embargo, esa noche, mientras las campanas anunciaban el inicio de una nueva época, bendijo por primera vez el estar vivo y agradeció a Dios por encontrar a alguien como Subaru, por encontrar a alguien que podía amar sin limitarse.
"algunos años tienen el mejor final"
Para Seishiro, la historia que comenzaba con Subaru era algo maravilloso. Podía sentirse vivo y pleno de vida. Ese día era fin de año y había decidido hacer algo especial con él para recordarlo siempre.
Le invito a un pequeño viaje. Decidió que era un buen momento para visitar aquel viejo pueblo lleno de magia donde se podían escalar las montañas. Subieron hasta uno de los riscos con mejor vista y pasaron la tarde hablando. Fue un momento mágico donde todo se situaba bajo sus pies.
- Te quiero! - dijo Subaru de pronto. Mientras veían como el sol se iba ocultando.
- Yo tambien - respondió seishiro, tomandolo suavemente entre sus brazos y buscando sus labios.
Este sería su primer beso. Su primer beso real.
Días antes lo había besado con ternura en aquel viejo jardín. Lo abrazó por horas y finalmente lo beso. El contacto con sus labios fue magico y tierno. Sin embargo, este nuevo beso tuvo algo que no tuvo el otro, el amor que ambos comenzaban a tenerse, aún si ninguno de los dos lo decía abiertamente. Solo admitían el cariño que crecía a cada instante.
Pero ahora, todo era diferente. El mundo se detenía ante ellos sin que nada se interpusiera. No existía nada más que ellos dos.
Se miraban tiernamente, se abrazaban y se besaban con calma, sin prisa. El mundo ahora era para ellos solamente. No querían partir de ahí y el tiempo no importaba nunca más, solo querían estar así, juntos, por siempre.
Sin embargo, la noche comenzaba a caer rodeando con oscuridad el lugar. Se dieron cuenta que era peligroso regresar más tarde al pueblo y decidieron bajar. Lo hicieron lentamente, tomados de la mano, para que no ocurriera ningun accidente. Era la excusa perfecta para sentirse más únido a él.
Seishiro sintió el toque suave de la palma de la mano de Subaru abrazando la suya. Fue una sensación calida, ambos se protegían, ambos se cuidaban. Ambos se sentían felices de estar ahí.
Al final ambos se despidieron y partieron a sus respectivos hogares, era la noche de año nuevo y ambos debían estar con sus respectivas familias. Sin embargo, esa noche, mientras las campanas anunciaban el inicio de una nueva época, bendijo por primera vez el estar vivo y agradeció a Dios por encontrar a alguien como Subaru, por encontrar a alguien que podía amar sin limitarse.
Junjou Uncertain (VI)
**VI**
"Algunas despedidas son un comienzo"
"Algunas despedidas son un comienzo"
Seishiro no pudo concentrarse despues de aquella cita. Su mundo estaba cambiando locamente y las ganas de estar con Subaru estaban devorando su vida. Jamás se había sentido tan interesado por alguien como lo hacía ahora. No podía comprender lo que pasaba.
Por un lado, se encontraba Dan, aunque eran amigos no eran tan cercanos como para sentirse tan culpable si decidía actuar. Además, la relación entre ellos dos estaba desgastada y lastimada. Dan era una persona arrogante y superficial que no valoraba a Subaru lo suficiente.
Por otro lado, Seishiro no sabía lo que sentía Subaru por el. Sabía que existía un a conexión entre ellos dos, pero no podía descifrarla. las señales eran confusas y probablemente subaru lo veía solo como un amigo más. Un confidente con el cual contar siempre.
Algunos el 17 de diciembre tomó una desición.
Llamo a Subaru para pedirle salir otra vez. Ese día tenía que ser especial.
Lo llevó a uno de sus restaurantes favorito, donde desde niño le encantaba comer cada vez que podía.
Todo era perfecto, una buena comida, una charla increible, el atardecer caía y él no quería que esa tarde terminara, tenía que arriesgarlo todo en ese momento, quizás era buen momento para hacerlo.
- Me gustas! - Soltó de repente Seishiro, mirandolé a los ojos y esperando alguna respuesta. Subaru solo desvió la mirada mientras sus mejillas se sonrrojaban debilmente. Seishiro quedó pasmado. No hubo aquella respuesta esperada, y no supo que hacer. Volvió a decirlo y otra vez nada. No supo que hacer.
Pidieron la cuenta y salieron del restaurante hacia el centro de la ciudad. Apenas comenzaron a caminar, Seishiro no pudo contenerse más.
- Te incomoda si te digo que me gustas? - dijo mientras caminaban lado a lado
- Si - respondio Subaru con voz tímida.
Seishiro sintió como si un cubetazo de agua helada cayera sobre él. No volvió a repetir palabra alguna relacionada a lo que acababa de confesar momentos atrás. Se limitó a continuar con la platica como si nada hubiera pasado. Finalmente llegaron al centro de la ciudad.
- Pues bien, gracias por esta tarde. Fue muy especial para mí.
- Especial?, ¿por qué? - preguntó Subaru
- Porque fue la cita perfecta para algo que no podrá ser. Fue una forma ideal para despedirme de tí. Mis sentimientos por tí estan en conflicto pero no quiero interferir en la relación, es por eso que quiero alejarme un poco para tranquilizar mis sentimientos y poder verte sólo como amigo... así que es mejor decir un hasta pronto y esperar que el tiempo pase.
Seishiro jaló a Subaru entre sus brazos en un abrazo que quería no terminar. Tomó su mano y comenzó a alejarse. Sabía que si no se alejaba en ese momento sentiría la necesidad de besarlo sin que nada importara ya. Sentiría que el mundo empezaría a explotar para expandirse alrededor suyo.
Tomo el autobús pensando en todo ese día. El corazón le dolía como nunca. Tenía ganas de gritar y de llorar... de bajarse e irlo a buscar entre la ciudad.
Llegó a casa tratando de convencerse de que había sido mejor así. Sin embargo, su telefono sonó. Un mensaje había llegado...
"Traté de alcanzarte pero eres muy rápido... soy un tonto por no haberte detenido..."
Entonces Seishiro no pudo evitar sonreir mientras algunas lagrimas salían de sus ojos... eran lagrimas de felicidad.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Junjou Uncertain (V)
**V**
"Algunas tardes son perfectas para una primer cita"
"Algunas tardes son perfectas para una primer cita"
Seishiro tomo el telefono y marcó el número de Subaru. Estaba nervioso, despues de todo era la primer "cita" que ellos tendrían. Nada formal, solo era tomar un café juntos.
- Hey!, ya estoy aquí, ¿Tú?
- También, estoy con unos amigos,... mira! ya te ví.
Seishiro lo busco con la mirada. Frente a él se encontraba Subaru, al otro lado de la calle, junto con algunos de sus amigos. Nervioso, cruzó la calle hasta donde ellos se encontraban. Los saludó rapidamente y se dispuso a sentarse en una de las mesas exteriores del café mientras Subaru se despedía de sus amigos quienes miraban con curiosidad a Seishiro. La diferencia de edad era notoria debido a que le llevaba 7 años.
La platica transcurrió amenamente, hasta que alguien se acerco a Subaru. Era su hermana.
- Subby, vas a estar más tiempo aquí?, porque madre va a pasar por nosotros en un rato más - Volteó a ver a Seishiro con una mirada curiosa. Aunque ya se habían topado antes, en su cumpleaños, ella no parecía recordarlo. Lo veía con cierto recelo - ¿Y tu eres?...
- Es el maestro de Dan - contestó rapidamente Subaru sin darle tiempo a Seishiro de reaccionar.
- Ho...hola! mucho gusto! - dijo extrañado mientras levantaba la mano para saludar a la hermana de Subaru.
- Si, hola! -dijo sin casi prestarle atención. Ella vivía en su propio mundo -. Bueno Subby, tienes que hablarme en un rato, recuerda que hoy vamos a ir a ver automoviles con mi madre y su amigo.
- Si!, esta bien... adiós!!! - dijo Subby casi hechandola por la fuerza. Cuando se fué, miró apenado a Seishiro.
- Lo siento, no sabía que mi hermana estaba tan cerca.
- No te preocupes, pero... por que dijiste que era el maestro de Dan - preguntó confundido.
- Porque el dice que eres como su maestro ya que le das muchos consejos... y a mi tambien... Eres el maestro sei-chan!!!
Ambos rieron.
Después de algunas horas la primer cita había terminado. Todo parecía tranquilo pero, para Seishiro, algo comenzaba a nacer en su interior. Algo que no había experimentado nunca...
domingo, 30 de noviembre de 2008
Junjou Uncertain (IV)
**IV**
"Algunos cumpleaños traen sorpresas inesperadas"
Despues de algunos días, Seishiro y Subaru habían establecido una extraña relación de amistad. Eran confidentes y tenían una conexión única.
Seishiro estaba contento con esto. Finalmente podía llamarse "amigo" de aquella persona que comenzó a interesarle semanas atrás.
Amigos, eso es lo que eran. Sin embargo, Para Seishiro no era eso tan cierto. Poco a poco con cada plática comenzo a interesarse más en él, sin embargo, sabía que eso no podía suceder. Subaru estaba con Dan y eran relativamente felices, como todas las parejas que conocía.
Así que trataba de no darse muchas ilusiones con lo imposible.
-Oye!, Voy a hacer una pequeña reunión para mi cumpleaños... quieres ir?
- Claro!, ya sabe Dan?
- No, de hecho eres el primero que estoy invitando.
- Oh, gracias... Ahí estaré
- Por nada.
Días después, en la noche antes al cumpleaños de Seishiro, un mensaje llegó a su celular.
"Hey Sei-chan!, Estoy en el bar donde será tu cumpleaños. mañana serás mas viejo. Besos. Subby."
Fue el primer mensaje de cumpleaños que recibió y que se convirtió en su preciado tesoro.
La noche siguiente, Seishiro esperaba la llegada de Subaru en el bar, algunos amigos suyos ya habían llegado pero él todavía no. Pasaban de la medianoche y se encontraba un poco desesperado y triste porque él no había llegado. Terminaron de beber y despues de pagar la cuenta se levantaron para salir del lugar. El no había llegado.
De pronto, su teléfono comenzo a sonar. Era él.
- Estoy afuera con Dan y mi hermana. Lo siento pero Dan estaba necio en ir a otro lado y lo tuve que convencer. Esperame un poco ok?
- Ok.
Pero no pudo esperar. Fue hacia la entrada del lugar y se planto a esperar a que entrara. Ahí estaba él, con los demás. Quería correr a abrazarle pero era imposible. Sería demasiado obvio y no quería generar problemas, ni siquiera quería que fuera notorio. Así que primero saludo a Dan, a su hermana y despues a él. Quiso platicar más con el pero le fue imposible. Iori y los demás ya salían del lugar. Estaba dividido.
Y con todo el dolor de su corazón decidió partir de aquel lugar.
Sin embargo, recibió el mejor regalo que le hayan dado jamás.
Y sonrió.
"Algunos cumpleaños traen sorpresas inesperadas"
Despues de algunos días, Seishiro y Subaru habían establecido una extraña relación de amistad. Eran confidentes y tenían una conexión única.
Seishiro estaba contento con esto. Finalmente podía llamarse "amigo" de aquella persona que comenzó a interesarle semanas atrás.
Amigos, eso es lo que eran. Sin embargo, Para Seishiro no era eso tan cierto. Poco a poco con cada plática comenzo a interesarse más en él, sin embargo, sabía que eso no podía suceder. Subaru estaba con Dan y eran relativamente felices, como todas las parejas que conocía.
Así que trataba de no darse muchas ilusiones con lo imposible.
-Oye!, Voy a hacer una pequeña reunión para mi cumpleaños... quieres ir?
- Claro!, ya sabe Dan?
- No, de hecho eres el primero que estoy invitando.
- Oh, gracias... Ahí estaré
- Por nada.
Días después, en la noche antes al cumpleaños de Seishiro, un mensaje llegó a su celular.
"Hey Sei-chan!, Estoy en el bar donde será tu cumpleaños. mañana serás mas viejo. Besos. Subby."
Fue el primer mensaje de cumpleaños que recibió y que se convirtió en su preciado tesoro.
La noche siguiente, Seishiro esperaba la llegada de Subaru en el bar, algunos amigos suyos ya habían llegado pero él todavía no. Pasaban de la medianoche y se encontraba un poco desesperado y triste porque él no había llegado. Terminaron de beber y despues de pagar la cuenta se levantaron para salir del lugar. El no había llegado.
De pronto, su teléfono comenzo a sonar. Era él.
- Estoy afuera con Dan y mi hermana. Lo siento pero Dan estaba necio en ir a otro lado y lo tuve que convencer. Esperame un poco ok?
- Ok.
Pero no pudo esperar. Fue hacia la entrada del lugar y se planto a esperar a que entrara. Ahí estaba él, con los demás. Quería correr a abrazarle pero era imposible. Sería demasiado obvio y no quería generar problemas, ni siquiera quería que fuera notorio. Así que primero saludo a Dan, a su hermana y despues a él. Quiso platicar más con el pero le fue imposible. Iori y los demás ya salían del lugar. Estaba dividido.
Y con todo el dolor de su corazón decidió partir de aquel lugar.
Sin embargo, recibió el mejor regalo que le hayan dado jamás.
Y sonrió.
Junjou Uncertain (III)
***III***
"algunas charlas comienzan de la nada"
"algunas charlas comienzan de la nada"
- Cómo estás? - pregunto Dan a través de una ventana del messenger.
- Muy bien, gracias, y tu que me cuentas?
- Nada nuevo. Hey!, mi novio me dijo que esta enojado contigo...
- ¿Qué? enojado conmigo? - respondió sorprendido Seishiro, casi cayendose de la silla donde se encontraba sentado.
- Así es. Dice que no lo saludaste el día del cine.
- El día del cine? - contestó fingiendo que no recordaba ese día... claro que lo recordaba! -... ah!, lo siento, no lo ví.
- Estaba al lado mío
- Es que tenía prisa...
- ... por robarme el cigarro.
- Ehmm... sí, jajaja - Seishiro se encontro asombrado que incluso por internet se pusiera nervioso al saber acerca de Subaru.
- Por cierto, me acaba de decir que si lo puedes agregar a tu lista de contactos.
- Si, no hay problema - Escribió mientras lanzaba un pequeño alarido de felicidad...
"Que estoy haciendo?" pensó. "esto no es común en mi, tranquilo" volvió a pensar... Sin embargo, no pudo dejar de sonreir mientras anexaba la dirección electronica de subaru a su lista de contactos. Todo era muy extraño, y probablemente jamás pasaría nada más que una amistad.
- Hola!
- Hey! cómo estas?
- Bien. Oye te acuerdas de mí?
- Si, eres el novio de Dan, Subaru, ¿no?
- Jejeje, así es. Oye gracias por cuidar de mí. Que pena!
- No te preocupes, no fue nada.
- Pero el otro día en el cine no me saludaste.
- Lo siento, no te ví...
- Me sentí mal porque pense que no querías saludarme por borracho...
- Como crees? ...........
Y así comenzó su primer contacto real con aquel chico que había entrado a su mundo solitario.
Junjou Uncertain (II)
**II**
"Algunos momentos son inesperados"
"Algunos momentos son inesperados"
Seishiro salía del cine con Iori, uno de sus mejores amigos. Siempre trataban de encontrar momentos para escapar de la monotonía que el trabajo les dejaba, así que el cine siempre habñia sido su primera opción. Después de todo, Iori necesitaba un escape a sus sentimientos frustrados de dejar ir a la mujer que amaba y una salida como esas era la mejor.
Seishiro a lo lejos vió a Dan, quien fumaba cerca de una de las barandillas del centro comercial donde se eoncontraban, así que decidió acercarse a el ya que sus cigarrillos se habían terminado. Antes de llegar, se detuvo en seco. Subaru estaba ahí. Era obvio que estaría ahí debido a que ambos eran pareja. Sin embargo Seishiro había olvidado este pequeño detalle, y por primera vez en mucho tiempo sintió que sus piernas no le respondían y que la sangre se le iba completamente a sus mejillas. Estaba intimidado ante la presencia de aquel joven al que cuido algunas noches atrás y que ahora estaba rebozante de vida frente a él. Era ilógico lo que le estaba pasando.
Se aclaró la garganta y decidió avanzar.
-hey, como estas? - dijo rápidamente a Dan -, puedo tener tu cigarro?, gracias!
Tomó el cigarro, dió media vuelta y se fue mientras Dan y Iori lo veían desde perspectivas diferentes emprendiendo una graciosa huida.
-Qué te paso?, por qué actuaste así? - preguntó Iori un poco en tono de burla
- Callate y vámonos - dijo mientras lo jalaba del brazo alejandose rapidamente.
Esa noche, Seishiro no pudo dormir pensando en Subaru. había algo en el que le llamaba la atención, algo que no podía descifrar. Se alegró de no tener tanto contacto con él porque sabía que sería peligroso.
Realmente peligroso.
Junjou Uncertain (I)
**I**
"algunas noches duran lo suficiente...."
"algunas noches duran lo suficiente...."
Seishiro entró a la discoteca sin esperar nada. Durante mucho tiempo estuvo esperando a alguien especial pero esa persona jamás llegó, así que había comenzado a disfrutar la vida solitariamente.
-Que bueno que te veo! - le dijo una voz desesperada. Era la voz de Dan, un amigo que conocía desde hacía poco tiempo y que aunque al principio le gustaba, al final su caracter infantil y superficial terminaron decepcionándolo.
- Que pasa? - preguntó Seishiro con curiosidad al ver la cara de desesperación de su amigo.
- Mi novio se ha puesto muy borracho y no lo soporto!, yo vine aquí a divertirme, no a cuidar borrachos.
Seishiro volteo hacia el sillón contiguo a su amigo. Una figura reposaba comodamente en el lugar, como si de un pequeño gatito se tratara. Parecía terriblemente indefenso en un lugar como ese.
-Entonces, como quieres que te ayude?
-Fácil, puedes cuidarlo un rato mientras me desestreso un poco bailando?
-Esta bien. No tengo ningún problema, solo dejame comprar mis cervezas y estaré aquí.
Fue hacia la barra mientras admiraba el lugar. Como siempre, había mucha gente y todos bailaban. Podía notar las miradas de las personas que se coqueteaban y que buscaban algo más que un simple hola... Sin embargo, eso ya estaba fuera de su mundo. Para él, el lugar estaba siempre vacio. Nadie existia ahí. Solamente él. Era una sensación de soledad que comenzaba a gustarle.
Compró sus cervezas y fue hacia el sillón donde se encontraba su amigo y "el gatito", como le empezaba a llamar. Dan estaba ya casi desesperado y lo vio con alivio mientras se acercaba a el. Seishiro se sentó justo al lado del chico y se limito a observarlo mientras tomaba. Parecía alguien tan fragil, dormido así, con las manos cercanas al rostro y el cabello cubriendole los ojos. Sentía la necesidad de acariciarlo como si fuera realmente un gato, así que lentamente poso su mano en el cabello del chico y lo acarició con cuidado, tratando de no despertarle.
El tiempo comenzo a pasar rapidamente, sin que él lo notara. Las personas se movían y vivían en sus propios mundos. Sin embargo, el mundo en el que el vivía había sido invadido por primera vez por una persona con la que ni siquiera había hablado. Solamente por el hecho de verle ahí y cuidarle se sintió conmovido por él.
Dan llegó de prontó, mirando molesto al joven que aún dormía.
-Todavía no despierta? es absurdo!, estoy cansado ya! - dijo mientras se acercaba al chico dormido y comenzaba a moverlo con un poco de violencia.
-Hey! no hagas eso! - dijo Seishiro molesto por la actitud de su amigo.
-No importa, siempre hago lo mismo... despierta!!
El chico despertó poco a poco. Sus ojos estaban hinchados debido a su siesta y probablemente a la cantidad de alcohol que había ingerido, sin embargo, algo en su mirar deslumbro a Seishiro. Trató de levantarse pero tropezo un poco perdiendo el equilibrio. Seishiro lo tomó por los hombros instintivamente.
-Estas bien?- preguntó preocupado, mientras el chico se llevaba las manos a la cara- Quieres vomitar?
Un movimiento afirmativo. Seishiro lo llevó rápidamente al baño para que no ocurriera un accidente bochornoso mientras Dan esperaba afuera. Cuando salieron dan le dió unas pequeñas bofetadas al chico, cosa que puso furioso a Seishiro.
-Hey! te dije que no hicieras eso!!
-Calma!, es mi novio y yo se como lo trato - respondió con un tono orgulloso Dan -, ayudame a llevarlo al taxi. Subaru, vamonos! - le dijo al chico.
-Subaru - murmuró Seishiro. Al fin conocía su nombre. Al fin esa persona que había entrado a su mundo. Junto con Dan lo llevó al taxi.
-Trata de no abrir los ojos, y descansa mucho. - le aconsejó suavemente - Ve con las ventanas cerradas para que el aire no te ponga más mareado, ok?
-Gracias por cuidarme - balbuceó Subaru mientras subía al auto.
-Fue un placer - respondió cortésmente Seishiro, y después miro a Dan -. Y tú, cuidalo mucho. Checa que llegue bien a casa.
-Sí, sí, sí - dijo sarcásticamente Dan mientras entraba al auto -, pero no soy su mamá, sabes?
Seishiro solo sonrió molesto y vió como el taxi se alejaba. Inmediatamente, tomó un taxi también y se marchó a su casa. Esa noche había llegado a su fin. Sin embargo, había sido muy diferente a lo que el esperaba vivir... Y sonrió pensando que había valido la pena salir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)