miércoles, 28 de octubre de 2009
Feels like home...
Something in your eyes makes me want to lose myself
Makes me want to lose myself
In your arms
There's something in your voice makes my heart beat fast
Hope this feeling lasts
The rest of my life
If you knew how lonely my life has been
And how long I've been so alone
If you knew how I wanted someone to come along
And change my life the way you've done
Feels like home to me
Feels like home to me
Feels like I'm all the way back where I come from
Feels like home to me
Feels like home to me
Feels like I'm all the way back where I belong
A window breaks down a long dark street
And a siren wails in the night
But I'm alright cause I have you here with me
And I can almost see through the dark there is light
If you knew how much this moment means to me
And how long I've waited for your touch
If you knew how happy you are making me
I never thought that I'd love anyone so much
Feels like home to me
Feels like home to me
Feels like I'm all the way back where I come from
Feels like home to me
Feels like home to me
Feels like I'm all the way back
where I belong
Feels like I'm all the way back
where I belong
For your entertaintment
Durante meses esperé noticias del disco de Adam Lambert, mi cantante favorito del año y gran prospecto a tomar el trono que ha quedado vacio en el rock.
Flamboyante y demasiado exagerado para muchos, cuenta con un rango de voz impresionante que puede acoplarse desde canciones demasiado exóticas hasta el clasico rock y llegar a baladas poderosas que te erizan los brazos.
Su primer sencillo (que en ralidad esta destinado a ser el segundo oficial, salió antes debido a que es el tema principal de la película 2012) llamado "Time for miracles", tiene esa magia potencial a ser recordada por siempre.
Hoy salió a la luz la portada de su primer disco
Y me emoción se convirtió en un sentimiento bizarro cuando encontré esto...

Una portada dos rayitas más arriba de lo gay... demasiado setentera y demasiado.... Aaaargh, no sé!, jajaja. Sin embargo, estoy seguro que el contenido es diferente, sí, será muy gay, pero tendrá mucho exito y no será un disco estilo mika (que me gusta también), así que encantará a muchos y unos cuantos lo odiarán (cofcofgabrielcofcof).
Afortunadamente, y debí sospecharlo, "Glambert" decidió hacer esta portada como parte de una mofa a lo convencional, trayendo un estilo retro que ni la "lady kaka" (a la cual odio, pero creo que soportaré escuchar la canción que grabó con Adam) podrá hacer popular.
Pues bien, veamos que pasará hasta el 20 de noviembre. Espero con ansias el disco
Flamboyante y demasiado exagerado para muchos, cuenta con un rango de voz impresionante que puede acoplarse desde canciones demasiado exóticas hasta el clasico rock y llegar a baladas poderosas que te erizan los brazos.
Su primer sencillo (que en ralidad esta destinado a ser el segundo oficial, salió antes debido a que es el tema principal de la película 2012) llamado "Time for miracles", tiene esa magia potencial a ser recordada por siempre.
Hoy salió a la luz la portada de su primer disco
Y me emoción se convirtió en un sentimiento bizarro cuando encontré esto...

Una portada dos rayitas más arriba de lo gay... demasiado setentera y demasiado.... Aaaargh, no sé!, jajaja. Sin embargo, estoy seguro que el contenido es diferente, sí, será muy gay, pero tendrá mucho exito y no será un disco estilo mika (que me gusta también), así que encantará a muchos y unos cuantos lo odiarán (cofcofgabrielcofcof).
Afortunadamente, y debí sospecharlo, "Glambert" decidió hacer esta portada como parte de una mofa a lo convencional, trayendo un estilo retro que ni la "lady kaka" (a la cual odio, pero creo que soportaré escuchar la canción que grabó con Adam) podrá hacer popular.
Pues bien, veamos que pasará hasta el 20 de noviembre. Espero con ansias el disco
Etiquetas:
Adam Lambert,
for your entertaintment,
musica,
time for miracles
lunes, 26 de octubre de 2009
Me basta...
Me basta con mirarte
Y ver las luces de tus ojos
Perdiendome en su brillo
Sin poder escapar
Me basta con escucharte
Con tu voz escandalosa
Que extrañamente me cautiva
Y no me canso de escuchar
Me bastan tus sonrisas que contagian
Tus miradas extrañas y a veces vagas
Tu comportamiento no común
Y tu extraño caminar
Me bastan nuestras platicas variadas
Verte dos días a la semana
Soñarte en sueños raros
Y pensarte sin pensar
Me basta el sentimiento
Que en mi se ha generado
Los anhelos que provocas
Y la sensación de libertad
Me basta que me baste
Aunque no parezca a veces
Me basta con que existas
Y con poder conocerte...
Y ver las luces de tus ojos
Perdiendome en su brillo
Sin poder escapar
Me basta con escucharte
Con tu voz escandalosa
Que extrañamente me cautiva
Y no me canso de escuchar
Me bastan tus sonrisas que contagian
Tus miradas extrañas y a veces vagas
Tu comportamiento no común
Y tu extraño caminar
Me bastan nuestras platicas variadas
Verte dos días a la semana
Soñarte en sueños raros
Y pensarte sin pensar
Me basta el sentimiento
Que en mi se ha generado
Los anhelos que provocas
Y la sensación de libertad
Me basta que me baste
Aunque no parezca a veces
Me basta con que existas
Y con poder conocerte...
3

Sinceramente jamás pensé que el par que me acompaña en esta foto se convirtieran en parte indispensable de mi vida.
Somos diferentes, muy diferentes... Cada uno con sueños y anhelos que nos caracterizan, pero que al final hemos terminado caminando en cimientos claros.
Uno de ellos, joven impulsivo, con una energía que te envuelve, que te alegra y que se avalanza sobre tí para darte nuevos bríos.
El otro, simplemente alguien con el que jamás pensé sentir una conexión tan fuerte, conocido de hace años pero hasta ahora lo puedo sentir como amigo.
Podría decir mucho más, pero todo eso me lo guardo como tesoro personal.
Un trio de personalidades diferentes, cada uno con un elemento que aportar a los otros. Y tal como si fuera química, una mezcla de caracteres que forman algo muy fuerte, llamado amistad.
Sin protagonismos, disfrutando simplemente del hecho de la unión que tenemos. La unión que yo tengo con ellos.
Me han ganado, completamente, y les tengo un cariño inmenso...
Los quiero, panas!
jueves, 22 de octubre de 2009
Vampires: Lestat de Lioncourt

Antes de Edward Cullen, hubo un vampiro que cautivo completamente mi ser.
Su nombre, Lestat de Lioncourt. Único como él sólo, la antitesis de un heroe que todos aquellos que han caido en sus garras adoran,... y odian a la vez.
El vampiro perfecto, aquel que ha pasado a través de los siglos con una gloria plena...
La primera vez que supe de el, fue en aquella película de los noventas, "Entrevista con el vampiro", donde me encontré con dos seductores vampiros interpretados magistralmente por Tom Cruise y Brad Pitt (y para mí, uno de los mejores papeles que ambos han tenido)
En un principio, la imagen que todos tuvimos de Lestat fue el de villano, un ser cruel, insensible y sarcastico que no hacía más que causar sufrimiento a aquel vampiro "padre de los emos" llamado Louis de Point du Lac y a Claudia, aquella pequeñita vampiresa interpretada por la aquel entonces joven Kristen Dunst.
Una historia que te mantenía con los ojos pegados a la pantalla, debido al hecho de que era la primera vez que veía a los vampiros no como seres bestiales sedientos de sangre, sino como seres pensantes y sensibles, auqneu seguían estando sedientos XD.
Miré la pélicula por lo menos unas treinta veces. Casi me aprendí los diálogos. E imaginaba cual sería la vida de aquellos vampiros que me habían atrapado. Pero singularmente Lestat... Quería conocer la historia que lo rodeaba, cómo había llegado a ser aquél vampiro taaaaan malo que no podías evitar sentirte atraído hacia él.Y un día, despues de salir de la prepa, ví en aquella librería que quedaba de paso un libro que me llamo la atención. La portada era aquel poster que conocía tan bien. Pero el nombre del libro me impactó... "Lestat el Vampiro".
Ahorré lo suficiente como para comprarlo (ustedes saben, la época de la prepa sin un trabajo no te reditua mucho), y cuando iba con billete en mano... el libro ya no estaba.

Despues de un tiempo, ya en la universidad, me encontré con una chica, que despues se convirtió en mi amiga. Cuando la ví ella estaba leyendo un libro con la misma imagen promocional de la película, pero esta vez el título era "La reina de los condenados"...
Con un ansia curiosa le pregunté sobre el libro, resulto ser, igual que yo, amante de aquella pelicula... y de los libros consecuentes. Ella fue quien amablemente me prestó los libros en los cuales descubrí un enamoramiento y devoción hacia aquel vampiro sexy...

Y resultó que Lestat no era malo como todos pensaban. Y su historia me cautivó. La cantidad de amores que tuvo, tanto mujeres como hombres, me atrapó y me hizo devorar cada una de sus aventuras.
Y Lestat fue un rockstar...Y se atrevió a despertar a la reina de los vampiros y poner en juego la existencia de toda la humanidad y de todos los seres vampiricos que existían en el mundo
Y aburrido decidió cambiar cuerpos con un humano lo cual le cuesta casi su esencia.
Y conoció al diablo y descubrió que no era tan malo.
Y se mezcló con brujas, para despues buscar la redención y convertirse en santo....
Y no solamente el me atrapo, cada uno de los vampiros, desde Nicholas, aquel que se volvió loco, hasta el sabio y ejecutor Marius de Romanis. Desde la hermosa Gabrielle, madre natural e hija vampirica de Lestat, hasta las gemelas Maharet y Mekare, reinas absolutas que derrocaron a Akasha, la reina de los malditos.Cada uno de los bastos personajes existentes en los libros de Anne Rice me contaba una historia, su historia, los sentía, los vivía y los sufría...

Estos vampiros no buscaban la redención ni se sentían culpables de tomar la vida de los humanos. Más bien se limitaban, la mayoría de las veces, a tomar a aquellos que poseían maldad.
Y sus poderes, leer las mentes, el poder del fuego, el poder del aire... y muchos más que me hacían anhelar la noche en que Lestat entrara por la ventana y me concediera el don oscuro...
Oh sí...
Puedo seguir leyendo los libros una y otra vez. Puedo cautivarme con cada historia como si fuera la primera vez. Desafortunadamente Anne Rice decidió no escribir una historia más sobre mi amado Lestat, sin embargo, el vive en mi mente y en esos libros que leo sin cansarme.
Oh Lestat,...
Llevame al jardín salvaje...
"Dime que soy malo, me haces sentir tan bueno cuando lo haces..."
viernes, 16 de octubre de 2009
Decisión
Cuando te miro, no puedo evitar sentirme cono un novato, sin saber que hacer ni como actuar para ganar tu corazón...
... pero sigo intentando, a mi manera, tal como puedo ser... me muestro transparente, sin miedos...
... estoy decidido a lograr que me veas de la misma forma en la que yo te veo...
... aún si no se que camino tomar...
... pero sigo intentando, a mi manera, tal como puedo ser... me muestro transparente, sin miedos...
... estoy decidido a lograr que me veas de la misma forma en la que yo te veo...
... aún si no se que camino tomar...
miércoles, 14 de octubre de 2009
Mediocre
Se miraba en el espejo mientras cepillaba su cabello largo y suave como algodón. Observaba una y otra vez como las cerdas del cepillo de marfil, aquel que su ahora esposo le había regalado en su cumpleaños, resbalaban suavemente una y otra vez.
Sonreía en el espejo, como practicando la forma adecuada de darle la bienvenida a su marido una hora más tarde, cuando el entrara por esa puerta y colgara su sombrero en la percha de la entrada.
Había escogido el mejor de los vestidos que el le había comprado. Se había puesto aquellas zapatillas azules que encajaban perfectamente con el estampado de flores que flotaba alrededor de su cuerpo.
Se sentía ansiosa, como cada noche que pasaba esperando el regreso de aquel que la desposó.
Después de todo, esa era la única función que cumplia a sus veinticinco años. Recibir a aquel principe que la había rescatado de aquella soledad incurable, el cual, como buen marido salía tempranamente del hogar a cumplir con su rutina de trabajo para poder cumplir con su misión como amo y señor de aquel hogar.
Su mundo había cambiado tanto que apenas recordaba la vida que anteriormente llevaba hasta conocerlo. Ahora, esperaba en casa, sumisa, tranquila, creando un paraíso personal para aquel que había entibiado su corazón. Hacía mucho que no veía a sus viejas amigas del instituto, tantoq ue se sorprendió al saber que Sabrina, aquella vieja confidente, se encontraba ahora cuidando de un hijo sin necesidad de un padre.
"Que desichada debe sentirse, pobrecita"... pensó con un poco de pena. Esperaba que todas aquellas personas que la rodearon alguna vez pudieran tener un trocito de felicidad como ella lo tenía desde que Chris había entrado a su vida.
Chris, aquel joven alto de ojos azules. Caballero valeroso que supo luchar por un lugar en su corazón. No encontraba ni un sólo defecto en él.
El la había rescatado y encontraba en el un gran impulso de gratitud y fervor. Por eso, sentía que su vida le pertenecía solo a el. Se dedicó a cumplir todos y cada uno de sus deseos, entre ellos, sacrificar su vieja vida para someterse sólo a él.
Disfrutaba del círculo social al cual él la había integrado. Aquella aristocracia bañada del brillo de cristales de candelabros que iluminaban los salones de cuantas mansiones habían visitado. Mujeres envueltas en banalidades tales como el nuevo amorio de la reina sofia o las burlas sonoras hacia la gente que con dificultad luchaba por mantener a una familia de cinco o seis hijos. Platicas en las que al inicio sólo sonreía por inercia pero que poco a poco fue integrando a su nuevo estilo de vida.
"Una mujer como tú no debe trabajar", había dicho alguna vez su ahora esposo cuando ella trató de buscar un trabajo en el cual pudiera encontrar una nueva diversion dentro de aquella armoniosa monotonía. Así que ella aceptó, permitiendole colmarla de todo aquello que el quisiera darle por montones. Cadenas de oro blanco con pequeños zafiros y rubíes como colgantes que poder mostrar en las reuniones. Vestidos de diseñadores italianos que hacían palidecer a aquellas nuevas amigas con las cuales se reunía una vez al mes para jugar su partido habitual de cartas. Todo lo que el le diera estaba bien para ella, despues de todo, la incomodidad que sentía al inicio, debido a la falta de costumbre de todo aquel lujo que su nueva vida le imponía, iba desapareciendo con el transcurso de los meses hasta convertirse en una sutil molestia.
Sí, era completamente feliz.
Esa noche de octubre era especial. La celebración de aquel día en el cual él se le había propuesto justo después de su actuación en aquel cabaret de dudosa reputación. Aquél día que, como si fuera un sueño, el principe azul llegó hasta ella para rescatarla de aquella prisión donde se encontraba montado en su caballo blanco... aunque en este caso se trataba de un moderno ferrari amarillo. Aquella noche todo se impregnaba del olor que las enormes casablancas despedían abarrotando el espacio tras bastidores, mientras sus compañeros de orquesta los miraban asombrados con la boca abierta de tal modo que parecía desencajarse.
Él había prometido llevarla a aquel nuevo restaurante francés ubicado en los suburbios, casi frente a aquél teatro donde entonó las últimas melodías que su hermosa voz había transmitido a su audiencia. "Dios!", pensó "ha pasado tanto desde aquella última vez".
Escuchó la puerta abrirse. De un salto, se levantó y corrió al encuentro con su amado. Capturó su cuello con sus fragiles manos mientras murmuraba suavemente un "bienvenido a casa".
Partieron rumbo al restaurante mientras el le contaba cómo había transcurrido su día en la oficina. Las discusiones con sus socios y las presiones de la auditoría que el gobierno haría a su empresa en unas semanas debido a un extraño movimiento de dinero dentro de ella fueron el tema de todo el camino, ella escuchando en silencio y el despotricando una y otra vez con furia contra aquellos que habían hecho notar aquella incidencia a las autoridades. Como casi todas las veces que algo pasaba en el trabajo, él estaba furioso, y ella sólo se limitaba a escucharlo, para que el se desahogara y así evitar discusiones sin fin y sin sentido.
Llegaron al lugar. Un ballet abrió las puertas del auto mientras Chris aún refunfuñando se movía rápidamente hasta donde su mujer se encontraba para escoltarla así del brazo hasta el recinto. Se inflaba de orgullo al caminar junto a ella, presumiendo su belleza como si de un trofeo se tratara, un tesoro que le había descubierto, pulido y puesto en un anaquel de cristal donde todos podían admirar su magnificencia.
Entraron al lugar, un maitré los escoltó hasta la mejor de las mesas del lugar, junto a una chimenea artificial que daba un aspecto acogedor. Como era de esperarse todo era perfecto. Esta vez en lugar de Casablancas había Lillys como centro de mesa. Cubiertos de plata y una vajilla de fina porcelana que daba miedo tocar. Ella sonrió mostrando aquellos dientes tan blancos como la luz de la luna. Se encontraba radiante, feliz, y nada podía hacer que eso cambiara.
El lugar se encontraba completamente lleno, bajo la música de fondo se podía escuchar el breve sonido que causaba las platicas de las personas, acompañados con la melodía arrítmica de los cubiertos rozando los platos de los comensales que se encontraban en el lugar. Su mente musical empezó a jugar con los sonidos, haciendola casi canturrear en silencio al compás de aquellos mágicos sonidos que la envolvieron. Había cerrado los ojos y se había encontrado con aquel lugar que había dejado abandonado en lo más recondito de su mente, imaginándose de nuevo frente a una multitud que la miraba maravillada mientras su voz los atrapaba en las notas de aquellas melodías que brotaban de su ser.
En un instante aquel recuerdo volvió a cerrarse en lo más oscuro. Abrió los ojos mientras todavía sentía el sutil pero decidido apretón que la mano de Chris había dado en su pierna. Lo miró y observó la furia aún no desatada en los ojos de su marido. Le brindó una disculpa suave para tranquilizarlo y tomó un poco de vino de la copa que se encontraba frente a ella. El suspiró satisfecho.
Degustaron el platillo de entrada en silencio. De vez en cuando ella se acercaba al rostro de su marido para plantarle un discreto beso en la mejilla, cosa que el incomodamente recibía. No era muy dado a las muestras de afecto en público, ella lo sabía, pero era imposible desperdiciar aquella hermosa velada. Quería que él se sintiera cómodo y feliz.
El platillo principal tardó un poco más de lo previsto, incluso el maitré fue a pedir disculpas ante los reclamos de Chris. Ella, mientras tanto, curioseaba con la mirada observando a la gente que acudía al lugar.
Observó en una mesa al alcalde de la ciudad con su esposa regordeta, la cuál le causaba una mezcla de gracia y ternura a la vez, debido a que, como nueva rica, ostentaba joyas enormes y ropa escandalosa, demostrando a veces de una manera un poco grotezca el poder adquisitivo que le brindaba ahora su esposo.
En otras mesas, encontró a viejos conocidos de su marido, políticos jovenes que queriendo hacer un nuevo mundo en aquella ciudad deseaban desterrar de manera discreta a toda la clase media y baja en pos de la modernidad que aquella ciudad merecía.
En otras mesas más, gente completamente desconocida, pero todos luciendo de manera impecable y armónica dentro de aquel lugar. Sin embargo, en una de las mesas contrastaba con todo aquello. Una pareja vestida de manera cotidiana, que parecía no pertenecer a aquel mundo de riquezas y ostentosidad. Incluso el mesero que les servía los miraba despectivamente, pero ellos parecían no inmutarse de nada.
Era una pareja, al parecer. Sólo podía ver de frente a una mujer bella, vestida sólo con jeans y una playera de color azul un poco desgastada pero que le lucía encantadoramente bien. Ella se reía no de manera discreta, sino de forma escandalosa y sin reservas, como si no notara como irrumpía en la armonía del mundo a su alrededor. Sin embargo, al verla no manifestaba incomodidad, sino una sonrisa, recordando que ella había sido así alguna vez, en un pasado que se veía ahora completamente remoto e irreconocible. Y en cierto modo envidiaba aquella libertad que esa chica gozaba.
Del hombre que acompañaba a la chica, no podía decir nada, sólo podía ver su espalda cubierta en parte por su cabello y la forma en la que movía sus manos mientras contaba algo que hacía reír a la joven nuevamente con una risa libre y pura.
No pudo dejar de mirarlos, de notar la armonía que existía en ellos. Una complicidad que los envolvía en un escudo que repelía la negatividad del ambiente superfluo que los rodeaba. Una complicidad que, a pesar de la devoción a su marido, no había podido encontrar con él. Un viejo recuerdo quiso aflorar pero lo cerró en su mente debido al dolor que comenzó a sentir en su pecho. Miró a su esposo quien aún esperaba bufando a que el mesero trajera el plato que tanto esperaban.
Finalmente, el mesero traía apresuradamente la comida, disculpándose mientras acercaba los platos a la mesa.
De reojo, vió que el acompañante de la mujer se levantaba y no pudo evitar mirarlo de reojo mientras se llevaba a la boca un primer bocado.
El tenedor que sostenía cayó bruscamente al plato y sus ojos se abrieron como soles. Su marido volteó a mirarla desconcertado. "¿Estás bien, querida?" preguntó con seriedad. Ella seguía observando a aquél hombre mientras se levantaba hacia lo que parecía ser el servicio. Su marido volvió a tomarla con dureza del brazo. Ella lo miró fingiendo una sonrisa que pudiera tranquilizarlo. "Todo esta bien, sólo necesito ir al tocador."
Se levantó de la mesa, sin importar lo que su esposo le decía, y camino hacia los sanitarios tratando de no correr. Tenía que calmarse, controlar todo aquello que la había envuelto como un mero maremoto de sentimientos y recuerdos. Era como si todo lo que había guardado en la jaula del olvido hubiera escapado a través de una puerta que no pudo cerrar más.
Entró al vestíbulo previo y espero. Algunas mujeres salieron cuchicheando del baño de mujeres pero ella no les dió importancia. Miraba fijamente la entrada de los caballeros, esperando a que su objetivo saliera. Sentía en su pecho un fuerte calor, una mezcla de coraje y pasión que no podía controlar.
La puerta al fin se abrió y el joven salió sin darse cuenta de que pronto sería capturado por algo imparable. Las manos de la joven lo jalaron agresivamente hacia la otra puerta sin que pudiera reaccionar. La puerta se cerró ocasionando un ruido sordo que se ocultaba gracias a la música y el murmullo.
Lo empujó contra la puerta y lo beso sin dudar. El hombre sólo se quedó ahí, congelado, por la inercia de la situación. Después de un instante, el la alejó con seguridad, pero con suavidad, de él, reprimiendo los instintos de la chica.
Se miraron. Lo que ella vió fue un rostro conocido, un recuerdo juvenil de alguien disfrazado ahora tras un cabello largo, hasta los hombros, y una barba poblada. Sin embargo, la mirada seguía siendo tan pura como la recordaba. Era aquel violinista que acompañaba su hermosa voz en cada concierto. Era aquel romance secreto que mantuvo así debido a las reglas de la compañía. Era aquel joven que llevado por el coraje y la impotencia había roto el strardivarius que heredó de su abuelo cuando miró como el hombre que ahora era su esposo le pedía su mano para raptarla del mundo al que ella pertenecía para llevarla a un mundo de superficialidad.
Lo miró y los recuerdos de las noches tumbados en el techo de su viejo apartamento, observando borrachos los luceros resplandecientes de la madrugada; las noches en la alcoba donde él le contaba mil y una historias hasta que ella se quedaba dormida mientras él acariciaba con suavidad su cabello; los desayunos en la cama mientras el tocaba con gracia la melodía que había sido compuesta solo para ella; y aquella noche donde le rompió el corazón diciéndole que necesitaba buscar alguién que pudiera ofrecerle una vida como la que merecen las princesas de aquellos cuentos que se habían quedado en su mente.
Lo miró y supo que el no encontró los mismos recuerdos que de ella habían emergido. Los ojos del hombre perdieron el brillo mientras reaccionaba ante la belleza que se encontraba frente a él. Una belleza que podía someter a cualquiera, pero para la cual el parecía ahora inmune.
La miró soltando una sonrisa de tristeza. La miró y sus manos acariciaron el cabello de la chica no con la ternura de años antes, sino con compasión. Le dió la espalda sin pronunciar palabra alguna y abrió la puerta, marchandose como si nada hubiera pasado en ese instante, nada que pudiera generar un recuerdo, una luz que encendiera el camino de ambos, ese camino que se había perdido entre la niebla del tiempo.
No había notado si habían pasado siglos o sólo unos minutos. No sintió que sus ojos estuvieran bañados de lagrimas que brotaban imparables destrozando la imagen de princesa de porcelana con la que había llegado a aquel lugar. Se enjugó los ojos y se miró al espejo. De su bolso sacó el maquillaje necesario para arreglar el gran desperfecto que el reflejo del espejo le mostraba. Cuando terminó, se lanzó una sonrisa, la más fingida y triste que jamás había salido de sus labios. Y salió con rumbo a su mesa.
Su esposo la esperaba ansioso, curioso y molesto. Ella se sentó a su lado y lo miró esbozando la sonrisa que había ensayado. Se disculpó con gracia, sin poner la misma atención que siempre le brindaba, sin molestarse siquiera por hacerlo sentir bien. "Esta muy rico", enunció cuando probó el platillo, de manera automática, queriendo transmitir normalidad.
De reojo miró al violinista y a su pareja. Los miró levantarse, felices, emborrachados de abrazos y besos que no ocultaban ante la molestia de los demás. Los miró como si se tratara de una fantasía que ella no podía vivir, como si los anhelos y deseos de la princesa se vieran inversos y se esfumaran tras la puerta de aquel lugar.
Vivía rodeada de lujos, procurada y consentida. Vestidos de gala y collares de brillantes. Bailes de salón y zapatos pulcros. Un marido que no amaba, una vida superficial y mediocre entre lujos que realmente no deseaba... una felicidad fingida, de la cual no podía escapar jamás.
Sonreía en el espejo, como practicando la forma adecuada de darle la bienvenida a su marido una hora más tarde, cuando el entrara por esa puerta y colgara su sombrero en la percha de la entrada.
Había escogido el mejor de los vestidos que el le había comprado. Se había puesto aquellas zapatillas azules que encajaban perfectamente con el estampado de flores que flotaba alrededor de su cuerpo.
Se sentía ansiosa, como cada noche que pasaba esperando el regreso de aquel que la desposó.
Después de todo, esa era la única función que cumplia a sus veinticinco años. Recibir a aquel principe que la había rescatado de aquella soledad incurable, el cual, como buen marido salía tempranamente del hogar a cumplir con su rutina de trabajo para poder cumplir con su misión como amo y señor de aquel hogar.
Su mundo había cambiado tanto que apenas recordaba la vida que anteriormente llevaba hasta conocerlo. Ahora, esperaba en casa, sumisa, tranquila, creando un paraíso personal para aquel que había entibiado su corazón. Hacía mucho que no veía a sus viejas amigas del instituto, tantoq ue se sorprendió al saber que Sabrina, aquella vieja confidente, se encontraba ahora cuidando de un hijo sin necesidad de un padre.
"Que desichada debe sentirse, pobrecita"... pensó con un poco de pena. Esperaba que todas aquellas personas que la rodearon alguna vez pudieran tener un trocito de felicidad como ella lo tenía desde que Chris había entrado a su vida.
Chris, aquel joven alto de ojos azules. Caballero valeroso que supo luchar por un lugar en su corazón. No encontraba ni un sólo defecto en él.
El la había rescatado y encontraba en el un gran impulso de gratitud y fervor. Por eso, sentía que su vida le pertenecía solo a el. Se dedicó a cumplir todos y cada uno de sus deseos, entre ellos, sacrificar su vieja vida para someterse sólo a él.
Disfrutaba del círculo social al cual él la había integrado. Aquella aristocracia bañada del brillo de cristales de candelabros que iluminaban los salones de cuantas mansiones habían visitado. Mujeres envueltas en banalidades tales como el nuevo amorio de la reina sofia o las burlas sonoras hacia la gente que con dificultad luchaba por mantener a una familia de cinco o seis hijos. Platicas en las que al inicio sólo sonreía por inercia pero que poco a poco fue integrando a su nuevo estilo de vida.
"Una mujer como tú no debe trabajar", había dicho alguna vez su ahora esposo cuando ella trató de buscar un trabajo en el cual pudiera encontrar una nueva diversion dentro de aquella armoniosa monotonía. Así que ella aceptó, permitiendole colmarla de todo aquello que el quisiera darle por montones. Cadenas de oro blanco con pequeños zafiros y rubíes como colgantes que poder mostrar en las reuniones. Vestidos de diseñadores italianos que hacían palidecer a aquellas nuevas amigas con las cuales se reunía una vez al mes para jugar su partido habitual de cartas. Todo lo que el le diera estaba bien para ella, despues de todo, la incomodidad que sentía al inicio, debido a la falta de costumbre de todo aquel lujo que su nueva vida le imponía, iba desapareciendo con el transcurso de los meses hasta convertirse en una sutil molestia.
Sí, era completamente feliz.
Esa noche de octubre era especial. La celebración de aquel día en el cual él se le había propuesto justo después de su actuación en aquel cabaret de dudosa reputación. Aquél día que, como si fuera un sueño, el principe azul llegó hasta ella para rescatarla de aquella prisión donde se encontraba montado en su caballo blanco... aunque en este caso se trataba de un moderno ferrari amarillo. Aquella noche todo se impregnaba del olor que las enormes casablancas despedían abarrotando el espacio tras bastidores, mientras sus compañeros de orquesta los miraban asombrados con la boca abierta de tal modo que parecía desencajarse.
Él había prometido llevarla a aquel nuevo restaurante francés ubicado en los suburbios, casi frente a aquél teatro donde entonó las últimas melodías que su hermosa voz había transmitido a su audiencia. "Dios!", pensó "ha pasado tanto desde aquella última vez".
Escuchó la puerta abrirse. De un salto, se levantó y corrió al encuentro con su amado. Capturó su cuello con sus fragiles manos mientras murmuraba suavemente un "bienvenido a casa".
Partieron rumbo al restaurante mientras el le contaba cómo había transcurrido su día en la oficina. Las discusiones con sus socios y las presiones de la auditoría que el gobierno haría a su empresa en unas semanas debido a un extraño movimiento de dinero dentro de ella fueron el tema de todo el camino, ella escuchando en silencio y el despotricando una y otra vez con furia contra aquellos que habían hecho notar aquella incidencia a las autoridades. Como casi todas las veces que algo pasaba en el trabajo, él estaba furioso, y ella sólo se limitaba a escucharlo, para que el se desahogara y así evitar discusiones sin fin y sin sentido.
Llegaron al lugar. Un ballet abrió las puertas del auto mientras Chris aún refunfuñando se movía rápidamente hasta donde su mujer se encontraba para escoltarla así del brazo hasta el recinto. Se inflaba de orgullo al caminar junto a ella, presumiendo su belleza como si de un trofeo se tratara, un tesoro que le había descubierto, pulido y puesto en un anaquel de cristal donde todos podían admirar su magnificencia.
Entraron al lugar, un maitré los escoltó hasta la mejor de las mesas del lugar, junto a una chimenea artificial que daba un aspecto acogedor. Como era de esperarse todo era perfecto. Esta vez en lugar de Casablancas había Lillys como centro de mesa. Cubiertos de plata y una vajilla de fina porcelana que daba miedo tocar. Ella sonrió mostrando aquellos dientes tan blancos como la luz de la luna. Se encontraba radiante, feliz, y nada podía hacer que eso cambiara.
El lugar se encontraba completamente lleno, bajo la música de fondo se podía escuchar el breve sonido que causaba las platicas de las personas, acompañados con la melodía arrítmica de los cubiertos rozando los platos de los comensales que se encontraban en el lugar. Su mente musical empezó a jugar con los sonidos, haciendola casi canturrear en silencio al compás de aquellos mágicos sonidos que la envolvieron. Había cerrado los ojos y se había encontrado con aquel lugar que había dejado abandonado en lo más recondito de su mente, imaginándose de nuevo frente a una multitud que la miraba maravillada mientras su voz los atrapaba en las notas de aquellas melodías que brotaban de su ser.
En un instante aquel recuerdo volvió a cerrarse en lo más oscuro. Abrió los ojos mientras todavía sentía el sutil pero decidido apretón que la mano de Chris había dado en su pierna. Lo miró y observó la furia aún no desatada en los ojos de su marido. Le brindó una disculpa suave para tranquilizarlo y tomó un poco de vino de la copa que se encontraba frente a ella. El suspiró satisfecho.
Degustaron el platillo de entrada en silencio. De vez en cuando ella se acercaba al rostro de su marido para plantarle un discreto beso en la mejilla, cosa que el incomodamente recibía. No era muy dado a las muestras de afecto en público, ella lo sabía, pero era imposible desperdiciar aquella hermosa velada. Quería que él se sintiera cómodo y feliz.
El platillo principal tardó un poco más de lo previsto, incluso el maitré fue a pedir disculpas ante los reclamos de Chris. Ella, mientras tanto, curioseaba con la mirada observando a la gente que acudía al lugar.
Observó en una mesa al alcalde de la ciudad con su esposa regordeta, la cuál le causaba una mezcla de gracia y ternura a la vez, debido a que, como nueva rica, ostentaba joyas enormes y ropa escandalosa, demostrando a veces de una manera un poco grotezca el poder adquisitivo que le brindaba ahora su esposo.
En otras mesas, encontró a viejos conocidos de su marido, políticos jovenes que queriendo hacer un nuevo mundo en aquella ciudad deseaban desterrar de manera discreta a toda la clase media y baja en pos de la modernidad que aquella ciudad merecía.
En otras mesas más, gente completamente desconocida, pero todos luciendo de manera impecable y armónica dentro de aquel lugar. Sin embargo, en una de las mesas contrastaba con todo aquello. Una pareja vestida de manera cotidiana, que parecía no pertenecer a aquel mundo de riquezas y ostentosidad. Incluso el mesero que les servía los miraba despectivamente, pero ellos parecían no inmutarse de nada.
Era una pareja, al parecer. Sólo podía ver de frente a una mujer bella, vestida sólo con jeans y una playera de color azul un poco desgastada pero que le lucía encantadoramente bien. Ella se reía no de manera discreta, sino de forma escandalosa y sin reservas, como si no notara como irrumpía en la armonía del mundo a su alrededor. Sin embargo, al verla no manifestaba incomodidad, sino una sonrisa, recordando que ella había sido así alguna vez, en un pasado que se veía ahora completamente remoto e irreconocible. Y en cierto modo envidiaba aquella libertad que esa chica gozaba.
Del hombre que acompañaba a la chica, no podía decir nada, sólo podía ver su espalda cubierta en parte por su cabello y la forma en la que movía sus manos mientras contaba algo que hacía reír a la joven nuevamente con una risa libre y pura.
No pudo dejar de mirarlos, de notar la armonía que existía en ellos. Una complicidad que los envolvía en un escudo que repelía la negatividad del ambiente superfluo que los rodeaba. Una complicidad que, a pesar de la devoción a su marido, no había podido encontrar con él. Un viejo recuerdo quiso aflorar pero lo cerró en su mente debido al dolor que comenzó a sentir en su pecho. Miró a su esposo quien aún esperaba bufando a que el mesero trajera el plato que tanto esperaban.
Finalmente, el mesero traía apresuradamente la comida, disculpándose mientras acercaba los platos a la mesa.
De reojo, vió que el acompañante de la mujer se levantaba y no pudo evitar mirarlo de reojo mientras se llevaba a la boca un primer bocado.
El tenedor que sostenía cayó bruscamente al plato y sus ojos se abrieron como soles. Su marido volteó a mirarla desconcertado. "¿Estás bien, querida?" preguntó con seriedad. Ella seguía observando a aquél hombre mientras se levantaba hacia lo que parecía ser el servicio. Su marido volvió a tomarla con dureza del brazo. Ella lo miró fingiendo una sonrisa que pudiera tranquilizarlo. "Todo esta bien, sólo necesito ir al tocador."
Se levantó de la mesa, sin importar lo que su esposo le decía, y camino hacia los sanitarios tratando de no correr. Tenía que calmarse, controlar todo aquello que la había envuelto como un mero maremoto de sentimientos y recuerdos. Era como si todo lo que había guardado en la jaula del olvido hubiera escapado a través de una puerta que no pudo cerrar más.
Entró al vestíbulo previo y espero. Algunas mujeres salieron cuchicheando del baño de mujeres pero ella no les dió importancia. Miraba fijamente la entrada de los caballeros, esperando a que su objetivo saliera. Sentía en su pecho un fuerte calor, una mezcla de coraje y pasión que no podía controlar.
La puerta al fin se abrió y el joven salió sin darse cuenta de que pronto sería capturado por algo imparable. Las manos de la joven lo jalaron agresivamente hacia la otra puerta sin que pudiera reaccionar. La puerta se cerró ocasionando un ruido sordo que se ocultaba gracias a la música y el murmullo.
Lo empujó contra la puerta y lo beso sin dudar. El hombre sólo se quedó ahí, congelado, por la inercia de la situación. Después de un instante, el la alejó con seguridad, pero con suavidad, de él, reprimiendo los instintos de la chica.
Se miraron. Lo que ella vió fue un rostro conocido, un recuerdo juvenil de alguien disfrazado ahora tras un cabello largo, hasta los hombros, y una barba poblada. Sin embargo, la mirada seguía siendo tan pura como la recordaba. Era aquel violinista que acompañaba su hermosa voz en cada concierto. Era aquel romance secreto que mantuvo así debido a las reglas de la compañía. Era aquel joven que llevado por el coraje y la impotencia había roto el strardivarius que heredó de su abuelo cuando miró como el hombre que ahora era su esposo le pedía su mano para raptarla del mundo al que ella pertenecía para llevarla a un mundo de superficialidad.
Lo miró y los recuerdos de las noches tumbados en el techo de su viejo apartamento, observando borrachos los luceros resplandecientes de la madrugada; las noches en la alcoba donde él le contaba mil y una historias hasta que ella se quedaba dormida mientras él acariciaba con suavidad su cabello; los desayunos en la cama mientras el tocaba con gracia la melodía que había sido compuesta solo para ella; y aquella noche donde le rompió el corazón diciéndole que necesitaba buscar alguién que pudiera ofrecerle una vida como la que merecen las princesas de aquellos cuentos que se habían quedado en su mente.
Lo miró y supo que el no encontró los mismos recuerdos que de ella habían emergido. Los ojos del hombre perdieron el brillo mientras reaccionaba ante la belleza que se encontraba frente a él. Una belleza que podía someter a cualquiera, pero para la cual el parecía ahora inmune.
La miró soltando una sonrisa de tristeza. La miró y sus manos acariciaron el cabello de la chica no con la ternura de años antes, sino con compasión. Le dió la espalda sin pronunciar palabra alguna y abrió la puerta, marchandose como si nada hubiera pasado en ese instante, nada que pudiera generar un recuerdo, una luz que encendiera el camino de ambos, ese camino que se había perdido entre la niebla del tiempo.
No había notado si habían pasado siglos o sólo unos minutos. No sintió que sus ojos estuvieran bañados de lagrimas que brotaban imparables destrozando la imagen de princesa de porcelana con la que había llegado a aquel lugar. Se enjugó los ojos y se miró al espejo. De su bolso sacó el maquillaje necesario para arreglar el gran desperfecto que el reflejo del espejo le mostraba. Cuando terminó, se lanzó una sonrisa, la más fingida y triste que jamás había salido de sus labios. Y salió con rumbo a su mesa.
Su esposo la esperaba ansioso, curioso y molesto. Ella se sentó a su lado y lo miró esbozando la sonrisa que había ensayado. Se disculpó con gracia, sin poner la misma atención que siempre le brindaba, sin molestarse siquiera por hacerlo sentir bien. "Esta muy rico", enunció cuando probó el platillo, de manera automática, queriendo transmitir normalidad.
De reojo miró al violinista y a su pareja. Los miró levantarse, felices, emborrachados de abrazos y besos que no ocultaban ante la molestia de los demás. Los miró como si se tratara de una fantasía que ella no podía vivir, como si los anhelos y deseos de la princesa se vieran inversos y se esfumaran tras la puerta de aquel lugar.
Vivía rodeada de lujos, procurada y consentida. Vestidos de gala y collares de brillantes. Bailes de salón y zapatos pulcros. Un marido que no amaba, una vida superficial y mediocre entre lujos que realmente no deseaba... una felicidad fingida, de la cual no podía escapar jamás.
jueves, 1 de octubre de 2009
Glee: Single Ladies Sneak peek
Esta es otra de las razones por las que MUERO por ver Glee!
Créanme, vale la pena!
Créanme, vale la pena!
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Tsubasa Reservoir Chronicle capítulo final... 2003-2009

Hace 6 años, encontré esta imagen dentro de una revista que me gustaba comprar.
Un pequeño artículo decía que pertenecía a una nueva serie que mis mangakas favoritas, CLAMP, se encontraban realizando en aquellas tierras niponas, y que probablemente era una continuación a CCS... Despues de todo, la imagen reflejaba a los dos personajes entrañables de aquella serie que me habia encantado tanto, Sakura y Syaoran, en una forma más crecida, con vestuario extraño y con tan poca información que mi mente empezó a idear algunas teorías.
Poco a poco fue llegándome más información, sobre la trama y los personajes... una historia diferente, con personajes cautivadores.

Como no enamorarse de Fye D. Flowright?, aquél mago que siempre mostraba una sonrisa en el rostro y que con el paso del tiempo descubrimos sus traiciones, sufrimientos y una de las historias más tristes que puede tener un personaje...
Y qué hay de Kurogane? Aquel ninja malhumorado que perdió a sus padres cuando era pequeño y que poco a poco fue abriéndose al grupo, llegando a ser el "padre" de una familia extraña, amando sin confirmar al mago a tal grado de cortarse un brazo para salvarlo...

Cómo no histerizarse cuando descubrimos que el Syaoran que era nuestro héroe en realidad era una marioneta del antagonista principal?, Un ser que al inicio no mostraba sentimientos pero que al final se remidio... y de qué manera!!!

Cómo no apenarse por el destino de una Sakura indefensa que de un momento a otro decide sacrificarse por el bienestar del grupo... descubriendose al final que eran una mera creación?
Todos y cada uno de los mundos que visitaron en la historia llegaron a atraparme... reencontrarme con viejos conocidos de anteriores series en este multiverso donde podíamos apreciar un descenlace alterno de diversos personajes tal y como siempre lo deseamos... e incluso reencontrarnos con diversos otros más que anhelabamos ver por lo menos una vez más... Como Kamui, Seishiro, Subaru y Fuuma... entre muchos otros...

La historia pasó de un tono rosa al rojo sangriento, moviendo emociones, teorías e incluso el propio lapso del tiempo y espacio. Conectada con otra serie, XXXHolic, se desvelaban importantes revelaciones en ambas series que afectaban a una y otra... especialmente la relación que unía a Watanuki, uno de los personajes principales de la otra serie, con Syaoran...

Hoy, despues de 6 años, se revela el final del manga... Ha surgido una serie de televisión con dos temporadas sólamente debido a que, con la densidad que tuvo el manga a partir de la mitad, fue cancelada abruptamente, continuando con dos OAD's (Original Animation Dvd's) que mostraban el gran cambio que se tuvo en el Tokyo de arena, donde surge el gran cambio del trama, así como otras 3 más que mostraron un mundo donde las decisiones detonaron el camino hacia el final... el país de Nihon...

Nos quedamos con ganas de ver animados ciertos mundos importantes e impactantes para nosotros... pero al final, quedamos satisfechos con lo que las Clamp desearon mostrarnos de manera privada.

Durante el climax de la historia... algo fue cambiando... un cierto sabor no emocionante para muchos fue invadiendo a los fanáticos debido a la lentitud con la que se manejaba el descenlace... dejando entreabierta la opción de muchos capítulos más... Sin embargo, al final una amarga noticia resultó hace más de quince días... sólo faltaba un capítulo para el final que esperabamos... y que al mismo tiempo no esperamos ver tan rápidamente...

La espera terminó... hoy se publicó el capitulo final el cual recibí con un dejo de desconcierto... Conozco las historias de CLAMP de pies a cabeza y éste es el final más insipido que han tenido... sin embargo, aún así tiene sus momentos memorables...

Esperemos ahora una semana más para el epílogo... es imposible poder predecir que es lo que mostraran, pero espero sea en gran parte su redención y el gran cierre a esta historia a la que digo adiós con tristeza....
Etiquetas:
clamp,
final de temporada,
manga,
TRC 232,
Tsubasa Reservoir Chronicle
lunes, 28 de septiembre de 2009
Sonrisa =)
Las cosas sencillas y tontas que pasan me llenan de alegría...
Soy feliz, y sé que hay más felicidad esperando por mi...
ti voglio bene... i really do.
Soy feliz, y sé que hay más felicidad esperando por mi...
ti voglio bene... i really do.
viernes, 25 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
Quiero ser poeta...
He aprendido como andar por encima del sol sin quemarme los pies...
Lo he podido abrazar sin notar el calor que dicen que desprende...
He aprendido a volar con el viento que sopla tan solo pa verte
Y aunque tu estes tan lejos vendré a buscarte y mas tarde quien sabe...
...y más tarde quien sabe...
Quiero ser poeta...
Y decirte a la cara que me gustas un poco o mejor con locura
Quiero ser poeta...
Y rogarte por la cara que te quedes un rato o mejor para siempre...
... o mejor para siempre...
Me das miedo y siento pena...
Me das miedo y siento pena... penita, pena...
Y he aprendido a quererte cada día un poco más...
Y he aprendido a olvidarte cada día un poco más...
y siento pena... penita, pena...
Etiquetas:
Ame no kami,
tonterias varias...
domingo, 20 de septiembre de 2009
RW'09:03 Lluvia... (II)

Siempre he amado la lluvia. He tenido una conexión muy fuerte con ella desde que era pequeño.
Soy de esas personas que cuando ve llover, el mundo se le alegra... y a veces salgo a empaparme de ella, cuando las condiciones son aptas y parece llamarme para lavar mi alma.
Definitivamente la amo.
Ahora, llegas tú, Ame no kami. Aquél que en su nombre se evoca la lluvia que tanto amo. Sí, fue una de las razones por las cuales me sentí curioso de tí. Y hoy, puedo afirmar que me siento fuertemente atraído a tu persona, a tu alma, a tus risas y tu grandiosa personalidad.
Finalmente salimos, por primera vez. No se si llamarle una "cita" en la extensión entera que conlleva la palabra. Sólo sé que me quede enajenado ante tu esencia tierna y noble, me prendí de tus ojos y tus palabras, y me dí cuenta que quiero realmente conquistarte, y lograr que te enamores de mí. Porque yo, quiero hacerlo también.
Tenemos algunas similitudes y varias diferencias... y eso me atrapa también. Porque eres como la lluvia misma... impredecible, imparable, y lleno de misticismo...
...y con tu magia has lavado mi pasado permitiendome vislumbrar un futuro.
Eres lluvia...
Etiquetas:
Ame no kami,
Real World 09,
tonterias varias...,
vida
martes, 15 de septiembre de 2009
Glee

Sinceramente cuando escuché acerca de este show en mayo no me llamó tanto la atención... Sin embargo el ver a Rachel, una de los roles estelares de la serie, cantando "On my own" de Los miserables de una forma tremenda, quedé enganchado.
Este fin de semana pasado transmitieron el preestreno, el cual solo puedo decir que me dejo con una buena sensación. Para muchos, es una versión nerdie de HSM (la cual aborresco en demasía). Sin embargo, más allá de todo lo "rosa" que pueda parecer la serie, existen ciertas sorpresitas que no debemos dejar atrás, y que con seguridad afirmo que esta temporada será tremenda, ya que el creador de esta serie es quien hizo mi adorada NIP/TUCK.
Así pues, tenemos la historia principal. Un profesor que deseoso de regresar a su gran pasión: la música, decide hacerse cargo del grupo coral de la escuela. El grupo esta conformado por la típica chica dramática que desea ser la mejor, el futbolista popular que de pronto descubre su pasión oculta, un gaycito todo divo y delicado, una asiatica que no puede hablar sin tartamudear, una chistosísima gordita afroamericana que no le gusta ser una backup (Soy Beyonce, no una maldita Kelly Rowland XD) y un chico nerd paralítico.
Como antagonistas tenemos a las Cheerios (porristas) y su entrenadora adicta a los productos nutricionales, el equipo entero de football y su coach adicto a la marihuana (la cual compra gracias al amanerado closetero exdirector del coro), una esposa adicta a las compras que deja miles de deudas y para colmo es demasiado aprehensiva con su esposo... entre otros.
Un personaje más, es la nutriologa (según recuerdo) de la escuela, una mujer con una fobia inmensa a los gérmenes y suciedad... a tal grado de que sanitiza todo antes de tocarlo... es hilarante!!!
Les recomiendo que vean esta serie... espero que les enganche como lo hizo conmigo. Es mi nueva adicción...
lunes, 14 de septiembre de 2009
RW'09:02 Lluvia...

"La única diferencia en esta nueva situación es que si te arriesgas probablemente tengas éxito. Si yo tuviera su edad las cosas serían diferentes, él tiene la oportunidad de mandar al diablo todo. Yo no puedo, me estanqué" (Principe Albert)
El fin de semana pasado, tuve una platica muy sincera con Albert. Hablamos mucho tiempo sobre la frustración que tengo con este nuevo sentimiento que esta explotando en mí, sobre la incertidumbre que siento debido al hecho de no saber si le gusto a Ame no kami y sobre el miedo de volver a vivir una historia extraña frenada por una doble vida.
Ame no kami llegó sin que lo esperara. Como siempre, estaba perdiendo el tiempo en una página de perfiles, donde sólo me gusta entrar para mirar las descripciones a veces risibles de las personas que, en su mayoría de las veces, buscan un simple encuentro para saciar su apetito físico. Sin embargo, cuando me tope con su perfil, me llamo la atención las fotos y la descripción que tenía. Unas fotos que no rayan en nada fuera de lo común y probablemente no muy atractivas para la mayoría, ya que no mostraba nada de carne, más bien situaciones de su vida, tan bellamente comunes y a la vez interesantes que no dudé ni un segundo en enviarle un mensaje de saludo.
Físicamente no estaba adaptado en mis gustos comunes. Aún así, me pareció irresistiblemente atractivo, por su cabello largo y su estilo medio hippioso que jamás me habían llamado la atención. Incluso debido a la ironía del momento recordé cuando mi hermana comenzó su relación con su ahora esposo, su época hippie que me histerizaba y me volvía loco.
Pero el me gustaba. No podía evitarlo. Había algo en él que no podía pasar por desapercibido. Esa mirada de cachorro travieso que me provocaba mirar embobado su fotografía y el "misticísmo" que encontraba en una foto que se había tomado en unas cascadas sulfurosas.
Comenzamos a hablar a menudo, platicas agradables, descubriendo en el cosas que me atrapaban cada vez más y que me hacían añorar el momento en el que pudiese charlar nuevamente con él.
Vivía relativamente cerca de mi trabajo. Y despues descubrí que estudiaba "técnicamente" en la escuela donde trabajo. Una grata sopresa debido a que podía pensar en él más de cerca.
Y sucedió un hecho muy extraño. Algo que me hizo ver que el era alguien que era fuera de lo común. Es el primero que pudo retarme directamente al decirme "eres un cobarde y voluble" al querer retractarme de una decisión que había tomado y que quise cambiar. Fué la primer persona que me hizo enfrentarme a mí mismo en un simple instante y sin dudar, no para demostrarle lo contrario, sino para demostrármelo a mí mismo.
Y así me embarqué en una nueva pasión de estudio en mi vida. Algo que me esta haciendo muy feliz. Una pasión que él también comparte y que al encontrármelo en el salón de clases me dejo con una gran intimidación debido a su persona. Él es muy extrovertido, hermosamente tonto y escandaloso como nadie.
Me cautivó. Caí sin guardar distancia y me dí cuenta de que quería en verdad algo con él. La verosimilitud de mis deseos me asombró no como algo completamente alcanzable... sino venía con situaciones que me recordaron mi primer intento de relación con Albert. Y es que como él, también es bisexual... técnicamente de closet.
Los que más o menos me conocen saben que estoy practicamente out con mi familia. Sólo con mi amada madre no he tenido una respuesta grata, aunque eso fue hace años y no hemos tocado el tema... pero en un futuro lo haré.
Este factor me hizo dudar sobre lo que podía hacer y esperar.
Hablando con varias personas obtuve ciertos puntos de vista, positivos y negativos de si era bueno o no intentar algo directo y real. Y la incertidumbre me llenó.
Pero, después de la plática con Albert, me dí cuenta de que hay mucho que ganar y tal vez también mucho que perder. Sin embargo, nunca lo sabré si no me arriesgo. No importa si hay cosas en contra... creo que es bueno intentarlo.
Y voy a hacerlo. Voy a conquistarle, y a dejar crecer esto que empieza a surgir en mí.
Etiquetas:
Ame no kami,
p.a.,
Real World 09,
vida
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Sin avisar

Llegaste sin siquiera un simple aviso,
Ni una insipida señal...
Te volviste en un instante en el dueño de mis inseguridades
Mis ansias, mis ganas, mis suspiros...
Cosas que no creí que volvería a pensar.
Me aterro, quiero volver sobre mis pasos
Y la inseguridad de la no reciprosidad se queda
Te pienso y sonrio, te miro y me cohibo
Te sueño y pienso en no volver a despertar.
Llegas y te quedas sin siquiera preguntar,
Y sinceramente no se que camino tomarás
Si serás sólo platonico o si te conviertes en algo real
Llegas sin avisar, y no se si te quedarás
Ni una insipida señal...
Te volviste en un instante en el dueño de mis inseguridades
Mis ansias, mis ganas, mis suspiros...
Cosas que no creí que volvería a pensar.
Me aterro, quiero volver sobre mis pasos
Y la inseguridad de la no reciprosidad se queda
Te pienso y sonrio, te miro y me cohibo
Te sueño y pienso en no volver a despertar.
Llegas y te quedas sin siquiera preguntar,
Y sinceramente no se que camino tomarás
Si serás sólo platonico o si te conviertes en algo real
Llegas sin avisar, y no se si te quedarás
domingo, 6 de septiembre de 2009
RW'09:01 Tiempo...

Es septiembre ya.
Seis años han pasado.
Un año ha pasado.
Seis años han pasado.
Un año ha pasado.
A veces es increible lo que puede hacer el tiempo, convirtiendo un estanque de ilusiones en un mar inmenso de momentos que no dejan de acumularse, que llegan como olas a la orilla de tu vida y de repente se alejan.
Y a pesar de a veces desear cambiar el curso del tiempo... puedo decir que no me arrepiento.
No quiero detallar este último mes en demasía, pero puedo decir que finalmente estoy cerrando ciclos que desde hace mucho debía de hacer. Hay uno que no esta cerrado al completo, pero a punto está. El ciclo que creí más difícil pero que al final el mismo tiempo se esta llevando como el aire a la arena del desierto. Me quedo con lo que fue, lo bonito de los recuerdos, y finalmente sigo adelante.
Estoy conociendo gente, nuevos amigos, nuevos prospectos, y sobretodo descubriendo que con gente que en el pasado estuvo de forma superflua en mi vida ahora tengo vínculos muy fuertes y que llegan en el momento justo. Me siento pleno despues de mucho tiempo, mi sombra se ha desvanecido hasta quedar sólo como algo que esta ahi, sin afectarme nunca más de la misma forma.
En casa, la situación esta bastante bizarra y complicada. Despues de haber tomado una decisión dificil, nuestras estrellas se movieron nuevamente para enfrentar el reto más grande: perdonar, superar y sanar.
En la escuela, me reintegro a la maestría. Hay dos motivos secretos que me mantienen ahí. Sin embargo, puede o no puede que sean los mismos que me hicieron comenzarla el año pasado. Son dos secretos que ahi se quedan bien y bonitos. Además, estoy comenzando a estudiar un nuevo idioma que se esta volviendo una nueva pasión... Italiano.
Algunos deben estar pensando "primero deberías terminar tu inglés y despues lanzarte a otro idioma" pero... no puedo evitarlo... Mis razónes tengo para estar ahí, pero... puedo decir que es algo que me esta atrapando.
So, la vida aún sigue. nunca para... nunca se compadece. La vida es una montaña rusa de emociones que te permiten ser quien eres, llena de sorpresas que jamás dejaran de aburrirte.
Este es mi mundo, mi mundo real, lleno de mi gente... lleno de mí...
Y a pesar de a veces desear cambiar el curso del tiempo... puedo decir que no me arrepiento.
No quiero detallar este último mes en demasía, pero puedo decir que finalmente estoy cerrando ciclos que desde hace mucho debía de hacer. Hay uno que no esta cerrado al completo, pero a punto está. El ciclo que creí más difícil pero que al final el mismo tiempo se esta llevando como el aire a la arena del desierto. Me quedo con lo que fue, lo bonito de los recuerdos, y finalmente sigo adelante.
Estoy conociendo gente, nuevos amigos, nuevos prospectos, y sobretodo descubriendo que con gente que en el pasado estuvo de forma superflua en mi vida ahora tengo vínculos muy fuertes y que llegan en el momento justo. Me siento pleno despues de mucho tiempo, mi sombra se ha desvanecido hasta quedar sólo como algo que esta ahi, sin afectarme nunca más de la misma forma.
En casa, la situación esta bastante bizarra y complicada. Despues de haber tomado una decisión dificil, nuestras estrellas se movieron nuevamente para enfrentar el reto más grande: perdonar, superar y sanar.
En la escuela, me reintegro a la maestría. Hay dos motivos secretos que me mantienen ahí. Sin embargo, puede o no puede que sean los mismos que me hicieron comenzarla el año pasado. Son dos secretos que ahi se quedan bien y bonitos. Además, estoy comenzando a estudiar un nuevo idioma que se esta volviendo una nueva pasión... Italiano.
Algunos deben estar pensando "primero deberías terminar tu inglés y despues lanzarte a otro idioma" pero... no puedo evitarlo... Mis razónes tengo para estar ahí, pero... puedo decir que es algo que me esta atrapando.
So, la vida aún sigue. nunca para... nunca se compadece. La vida es una montaña rusa de emociones que te permiten ser quien eres, llena de sorpresas que jamás dejaran de aburrirte.
Este es mi mundo, mi mundo real, lleno de mi gente... lleno de mí...
martes, 1 de septiembre de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
New season!
lunes, 3 de agosto de 2009
Despedidas... (Fdt: FINAL)

La vida siempre esta llena de encuentros, emociones, momentos que se quedan y despedidas que no puedes detener. La vida es ciclos, algunos terminan, algunos más siguen una y otra y otra vez...
...Pero sobretodo, la vida es VIDA, una sóla, la única que tenemos y que debemos vivir sin ataduras.
Dice una de mis canciones favoritas "con cada paso escalas una montaña, con cada respiro, es difícil creer que lo lograrás a través del dolor, sorteando huracanes para lograr lo que quieres"; siento que es verdad. No importa que tan hondo caigamos, siempre salimos adelante, aún con lo que quede en nuestra vida. Todo irá para bien.
Sin embargo, cuando las despedidas llegan, no hay nada más que hacer que dejar partir. Es difícil muchas veces, sin embargo, cada persona es capaz de hacerlo.
Porque hay personas que dejan partir a aquél que tanto aman, con el que han convivido más de la mitad de su vida y que decide emprender el camino egoísta aún a costa de 4 personas.
Porque hay personas que se despiden de lo que tenían por la incertidumbre de la situación acelerada que se ha formado en su vida
Porque hay personas que se van diciendo adiós a su vida aquí para partir temporalmente a un destino más grande que el esperado en estas tierras.
Yo, dificilmente me desprendo de las cosas y personas, sin embargo, poco a poco voy dejando aquello que até a mí durante tanto tiempo. No con tristeza, sino con una gran sonrisa. Con la ilusión de un mejor mañana, porque sé que todo esta tomando su rumbo.
Y abrazo al amor que le tengo a la vida, gozo y disfruto el amor a mi madre y mis hermanas, acrecento el amor que le tengo a aquellos amigos que se vuelven cercanos, amo los sentimientos que personas me provocan y sobretodo, me amo a mí mismo, tal como soy.
Despues de todo...
You can go higher, you can go deeper There are no boundaries above and beneath you Break every rule 'cause there's nothing between you And your dreams.
There are no boundaries!!!

There are no boundaries!!!

Gracias a los que leyeron esta parte de mi vida, principalmente Setsuka, Georch, Dadavo, Imoq (desde su ipod aunque ya no escriba en imoqland) y todo aquél que se detenga un instante siquiera a leerme. Descansaré de las posteadas emocionales y personales un rato, hasta llenarme de cosas buenas que contar, que seguro serán muchas.
Seguiré posteando cosas más variadas, canciones, noticias, videos y así. Mientras una nueva temporada llega a mi vida...
Les quiero!!!
Seguiré posteando cosas más variadas, canciones, noticias, videos y así. Mientras una nueva temporada llega a mi vida...
Les quiero!!!
Etiquetas:
amigos,
corazón,
familia,
final de temporada,
vida
domingo, 2 de agosto de 2009
Intrigas misteriosas (FdT: parte 4)
Ni siquiera me di cuenta de cuándo comenzó a intrigarme. Le conozco desde algunos años atrás y jamás habíamos platicado lo suficiente como para atraer mi atención... ni siquiera cuando salió rumbo a Francia para estudiar durante un año.
Por curiosidad nuevamente la platica se fue dando, de una manera curiosa, con respuestas despues de mil horas por parte de ambos debido a la urgencia en la que el trabajo nos aprisionaba. Sin embargo, esta vez fue diferente, en cada platica encontraba algo atrayente e intrigante que me dejaban con ansias de conocerle más.
Finalmente, el jueves fue el día donde tuvimos nuestra primer "cita", con una plática que se extendió por horas, a tal grado que starbucks cerró y la platica siguió...
Pensé que la siguiente vez que nos vieramos sería en algunos días, sin embargo, el ansia de verlo me ganó y terminamos saliendo nuevamente el viernes...
Y este fin de semana no pude evitar pensar en él,...
La intriga cambia y se convierte en gusto... las ansias se mueven y el corazón hace una ligera cosquillita...
Empieza una nueva semana, y realmente espero verlo... y sé que lo veré!...
Por curiosidad nuevamente la platica se fue dando, de una manera curiosa, con respuestas despues de mil horas por parte de ambos debido a la urgencia en la que el trabajo nos aprisionaba. Sin embargo, esta vez fue diferente, en cada platica encontraba algo atrayente e intrigante que me dejaban con ansias de conocerle más.
Finalmente, el jueves fue el día donde tuvimos nuestra primer "cita", con una plática que se extendió por horas, a tal grado que starbucks cerró y la platica siguió...
Pensé que la siguiente vez que nos vieramos sería en algunos días, sin embargo, el ansia de verlo me ganó y terminamos saliendo nuevamente el viernes...
Y este fin de semana no pude evitar pensar en él,...
La intriga cambia y se convierte en gusto... las ansias se mueven y el corazón hace una ligera cosquillita...
Empieza una nueva semana, y realmente espero verlo... y sé que lo veré!...
martes, 21 de julio de 2009
Close to You
Recuerdo cuando la tarareaba en una forma cursi y desafinada mientras caminabamos juntos, una y otra y otra vez sin que pudiera salir de mi mente.
Y aún hoy, esa canción me sigue alegrando los días, no importa si voy caminando solo, siempre esta en mi mente y me alegra el corazón.
Y sigo cantandola en ese tono chistoso y desafinado, porque así me gusta.
Y sigue en mi mente porque es una canción bella...
... y me hace ser feliz....
"Close to you"
Why do birds
Suddenly appear?
Everytime you are near
Just like me
They long to be
Close to you
Why do stars
Fall down from the sky?
Everytime you walk by
Just like me
They long to be
Close to you
On the day that you were born
The angels got together and decided
To create a dream come true
So they sprinkled moondust in your hair
Of gold and starlight in your eyes of blue
That is why all the girls in town
Follow you all around
Just like me
They long to be
Close to you
Suddenly appear?
Everytime you are near
Just like me
They long to be
Close to you
Why do stars
Fall down from the sky?
Everytime you walk by
Just like me
They long to be
Close to you
On the day that you were born
The angels got together and decided
To create a dream come true
So they sprinkled moondust in your hair
Of gold and starlight in your eyes of blue
That is why all the girls in town
Follow you all around
Just like me
They long to be
Close to you
domingo, 19 de julio de 2009
Amor y decisión (FdT parte 3)

Algunas veces cuando menos me lo espero, uno que otro de mis estudiantes me da una lección de vida que se queda completamente grabado en mí.
"El amor no es un solo sentimiento. Es una decisión. Como sentimiento un día amas y otros no. Como decisión, aún enojado, molesto, alejado, te mantienes amando, y ese es el acto más preciado en toda la vida"
Éstas fueron palabras que un estudiante me dijo el jueves. Palabras que me impactaron debido al gran contenido que cargaban y que me hizo analizar en un instante todo lo que no sólo me sucede, sino tambien a los que me rodean.
El amor siempre ha sido algo en lo que he creido con toda mi alma. Después de todo... ¿Quién carajos en este mundo no desea estar enamorado?, ¿Quién no anhela sentir ese remolino en su estomago que se manifiesta con sólo pensar en ESA persona? ¿Quién no espera escuchar un "TE AMO" sincero que te cambie el panorama del mundo?
He estado enamorado varias veces, en diferentes intensidades y modos. Pero sólamente una vez en mi vida he decidido amar a una persona y así será pase lo que pase. Aún si no se encuentra a mi lado en el presente, sigo amándole cada día, a cada instante, con cada aliento que se me escapa y con cada segundo que paso soñando.
Afortunadamente, en estos momentos me encuentro ya en un punto donde finalmente se han ido aquellos fantasmas que me autodestruían y que me estaban deprimiendo debido a la inmensa culpa que sentía por decisiones del pasado. Él y yo estamos en paz, y después de mucho tiempo me siento bien con lo que siento y con mi presente.
Amar sólo con el sentimiento te lleva a lo que es definitivamente un estado voluble de tu persona. Se convierte simplemente en un sentimiento mediocre, porque no lleva un compromiso que haces no sólo con la otra persona, sino contigo mismo y con Dios.
Y el hecho de mencionar a Dios podría impactar a los que me conocen. Pero es real. El amor es la máxima capacidad que nos ha regalado Aquel que nos rige desde un lugar que muchos llaman cielo. Pero ese será otro tema que quizá tomaré más adelante.
Como he dicho, la mediocridad en la que el simple sentimiento se transforma te lleva al desenamoramiento fácil. A lo que de un momento a otro se te puede ir. Incluso, aún teniendo ya la decisión del amor, existen personas que la olvidan, maravillados por situaciones nuevas que pueden vivir en brazos de lo que no estuvo comunmente en su vida...
Pero también hay personas que se mantienen con firmeza y determinación en cuanto a su decisión, sin importar el paso del tiempo ni otras circunstancias que ameriten el romper con lo establecido.
También he visto personas que despues de mucho tiempo de amarse olvidan por un instante aquel compromiso que se tenían. Personas que incluso separadas no pueden romper aquel orgullo y todas aquellas tonterías sin sentido que les alejan, sin darse cuenta que pueden perder algo maravilloso y que jamás podrán recuperarlo.
He visto personas que aman despues de mucho sufrimiento, y se aferran tanto al sentimiento que tienen miedo de lo que les depara el futuro, sin saber que todo depende de su compromiso y de la espera ante lo que se venga.
Hay tambien personas que aman desde la lejanía interminable que la geografía nos delimita y se entristecen por aquel amor que se ha ido, sin recordar que lo importante fue esa confianza mutua que existe entre ellos y esa promesa no de amor como pareja, sino de dos personas, que se hicieron.
Y es que al fin y al cabo, el amor es lo más grande que existe en este mundo. Vivimos para amar y para soñar.
Etiquetas:
amor,
C,
corazón,
final de temporada,
vida
jueves, 2 de julio de 2009
Seishiro Sakurazuka.

*****
Esta mañana encontré un peine viejo.
Un peine rojo.
Pertenecía a la que me dio a luz.
El peine que siempre fue usado por la persona que solía llamar Madre.
Era como una niña.
Pequeños labios rojos que lucían como si estuvieran teñidos con flores, y cabello largo y negro…
Pienso que ella era una hermosa persona.
El color blanco de su piel es aún una memoria vívida.
Piel blanca.
Coloreada de rojo, de sangre.
Madre, en mi memoria, esta siempre vinculada al olor de la sangre.
Mi madre era el Sakurazukamori
El anterior a mí.
Me pregunto cuántos años tendría…
Aún no estoy completamente seguro.
Aquella que siempre sonreía con tranquilidad parecía por siempre ser una joven chica.
La primera vez que la conocí fue cuando tenía nueve años. Era invierno.
No sé donde ella estaba hasta entonces.
Nací en Kanazawa, y Madre estaba en Tokyo.
Lo más que puedo recordar es que nunca pensé en querer encontrarme con mi madre.
No tenía interés en quien me había dado a luz, tampoco en quién era mi padre.
No tiene importancia.
Madre estaba en una tradicional casa Japonesa en las afueras de Tokyo.
En las profundidades de una vasta mansión.
En una habitación oscura donde el sol nunca brilló.
Una habitación rodeada de barras.
En retrospectiva, creo que era una prisión.
Una prisión para encerrar a la chica que era mi madre.
Cuando nos encontramos por primera vez, la chica sonrió sugestivamente y dijo.
“Tu eres mi niño”
Nadie me lo dijo, pero esas palabras las sentí correctas.
Cuando respondí que sí, ella presiono sus labios rojos contra mi mejilla, rió divertida y dijo nuevamente…
Un peine rojo.
Pertenecía a la que me dio a luz.
El peine que siempre fue usado por la persona que solía llamar Madre.
Era como una niña.
Pequeños labios rojos que lucían como si estuvieran teñidos con flores, y cabello largo y negro…
Pienso que ella era una hermosa persona.
El color blanco de su piel es aún una memoria vívida.
Piel blanca.
Coloreada de rojo, de sangre.
Madre, en mi memoria, esta siempre vinculada al olor de la sangre.
Mi madre era el Sakurazukamori
El anterior a mí.
Me pregunto cuántos años tendría…
Aún no estoy completamente seguro.
Aquella que siempre sonreía con tranquilidad parecía por siempre ser una joven chica.
La primera vez que la conocí fue cuando tenía nueve años. Era invierno.
No sé donde ella estaba hasta entonces.
Nací en Kanazawa, y Madre estaba en Tokyo.
Lo más que puedo recordar es que nunca pensé en querer encontrarme con mi madre.
No tenía interés en quien me había dado a luz, tampoco en quién era mi padre.
No tiene importancia.
Madre estaba en una tradicional casa Japonesa en las afueras de Tokyo.
En las profundidades de una vasta mansión.
En una habitación oscura donde el sol nunca brilló.
Una habitación rodeada de barras.
En retrospectiva, creo que era una prisión.
Una prisión para encerrar a la chica que era mi madre.
Cuando nos encontramos por primera vez, la chica sonrió sugestivamente y dijo.
“Tu eres mi niño”
Nadie me lo dijo, pero esas palabras las sentí correctas.
Cuando respondí que sí, ella presiono sus labios rojos contra mi mejilla, rió divertida y dijo nuevamente…
*******
SETSUKA: Seré asesinada por ti.
Una oscura habitación japonesa.
Barras de acero rodeando la habitación como una celda.
La suave luz de las velas.
Cerca de la luz, estaba la madre de Seishiro, “Setsuka” y un joven de preparatoria, Seishiro.
SEISHIRO: Luces como si estuvieras divirtiéndote, Madre.
Sonriendo como una joven chica, Setsuka se reclinó sobre él.
Rió y puso su mano sobre la mejilla de Seishiro.
SETSUKA: Es porque tu veniste, Seishiro.
Setsuka, con una sonrisa.
SETSUKA: Mira, mi kimono con diseño de Camelias de Invierno.
Dijeron que tu vendrías hoy, entonces yo vestí esto por primera vez.
SEISHIRO: Hermoso.
SETSUKA: ¿De verdad?
SEISHIRO: De verdad.
SETSUKA: ¿Yo o el kimono?
SEISHIRO: Tú, por supuesto.
Setsuka felizmente abrazó a Seishiro.
SETSUKA: Seishiro… te amo.
SEISHIRO: ¿A mí? ¿Me amas?
SETSUKA: Sí, te amo.
Setsuka sonrió con su usual atractiva sonrisa.
SETSUKA: Pero tú no piensas nada de mí, Seishiro.
Lo sé.
SEISHIRO: Ah, ¿sí?
SETSUKA: Así es. Bueno, es verdad, ¿No?,… ¿Te desagrada?
SEISHIROU: Me asombra.
SETSUKA: Tu no puedes asombrarte.
Setsuka rió otra vez.
SETSUKA: Eres muy honesto, Seishiro.
Gentilmente, Setsuka presionó su oído contra el pecho de Seishiro.
SETSUKA: ¡Qué gracioso!, Tú no tienes sentimientos (kokoro) pero tienes corazón (Shinzou).
SEISHIRO: La gente podría morir sin sus corazones.
SETSUKA: ¿Huh?, Tú no tienes problemas en morirte.
Setsuka miró a Seishiro con sus ojos negros.
SETSUKA: No tendrías ningún problema, ¿Verdad?
No tienes nada que temer sobre la muerte, ¿No es así?
Es porque…
…No tienes nada valioso.
Nada de lo que te arrepintieras de perder.
No tienes nada que pudiera ser doloroso abandonar en este mundo.
SEISHIRO: ………
Miró a Setsuka, sin respuesta.
SETSUKA: ¿Sí? Parece como si quisieras decir algo…
Sonrió traviesa.
SEISHIROU: ¿Tú amas algo?
Setsuka sonrió y susurró al oído de Seishiro
SETSUKA: …Es un secreto.
Setsuka rió
SETSUKA: Hoy fui afuera por primera vez en un largo tiempo.
SEISHIRO: ¿A quién mataste?
SETSUKA: No lo sé.
Un hombre. Grande.
El me miró tristemente cuando moría.
Dijo que tenía miedo de morir.
Dijo que amaba a alguien, por eso no quería morir.
SEISHIRO: ¿Fue divertido?
SETSUKA: Mucho.
SEISHIRO: Eso es bueno.
SETSUKA: ¿Por qué?
SEISHIRO: Porque soy feliz cuando tu eres feliz.
SETSUKA: Mentiroso.
SEISHIRO: No estoy mintiendo.
SETSUKA: No te preocupas por mí en lo absoluto.
SEISHIRO: Eso no es verdad.
SETSUKA: ¿Cómo puedes decir eso?
SEISHIRO: Porque eres hermosa.
Setsuka rió nuevamente.
SETSUKA: ¿Te gustan las cosas hermosas?
SEISHIRO: Sí, me gustan
SETSUKA: ¿Qué parte de mi es hermosa?
SEISHIRO: El cabello, los ojos, los labios… Todo.
Madre, es difícil de creer que tú me diste a luz.
Seishiro miró fijamente a Setsuka.
SEISHIRO: Tú eres siempre… una joven chica.
SETSUKA: Pero… el final vendrá pronto.
SEISHIRO: ………
SETSUKA: ¿Verdad, Seishiro?
SEISHIRO: ………
SETSUKA: Vas a acabar esto por mí, ¿Verdad?
SEISHIRO: …… Supongo.
Setsuka rió feliz.
SETSUKA: …… Me alegra.
Recogí esto porque oí que tu vendrías hoy. ¿Ves?
Setsuka jaló su manga y puso el arreglo floral en un jarrón.
SETSUKA: Camelias. Camelias rojas.
SEISHIRO: Tu flor favorita.
SETSUKA: Las amo. Y las amo más cuando ellas caen.
Setsuka pone un gesto soñador.
SETSUKA: Caen en el suelo… “Plop”, como una cabeza humana
Me encanta.
Cuando hay una Camelia roja en el piso en un día nevado,
Parece como si la nieve blanca estuviera cubierta con sangre.
Me encanta.
SEISHIRO: Entonces, ¿Debería traerte Camelias la próxima vez?
Esas flores rojas que tu amas.
SETSUKA: ¿Vas a decorar mi tumba con ellas?
Respondió sin malos sentimientos.
SETSUKA: Pero no puedes, porque el Cerezo comerá mi cuerpo.
Setsuka rió.
SETSUKA: Voy a ser comida por el Cerezo, bajo el árbol donde todos los anteriores Sakurazukamori descansan. Si tú traes una Camelia, el Cerezo se enfadará.
SEISHIRO: … ¿Te gustan las Camelias más que el Cerezo?
Setsuka de pronto sonrió con extrema madurez.
SETSUKA: Yo “Soy” el Cerezo.
Setsuka, sosteniendo las camelias, se apoyó contra Seishiro.
SETSUKA: Mira, huelen bien…
Seishiro tomo los dedos de Setsuka que sostenían las flores, poniendo sus labios contra ellos.
SEISHIRO: … Huelen a sangre.
SETSUKA: Me pregunto ¿De quién será?
He matado a tantos, que no sé de quién es esa sangre.
Setsuka tomó el dedo de Seishiro y lo mordió con fuerza.
SEISHIRO: ………!
SETSUKA: …… Seishiro, tu dedo sabe bien.
Setsuka sonrió sugestivamente.
SETSUKA: ¿Duele…?
SEISHIRO: … No…
SETSUKA: … El olor de tu sangre, Seishiro… Lo amo.
Se inclinó sobre los labios de Seishiro.
SETSUKA: Bésame.
Seishiro, en silencio, besó a Setsuka.
Setsuka murmuró.
SETSUKA: Te amo… Seishiro.
Pronto…
Me matarás.
*****
Justo como Madre dijo, la asesiné.
Cuando tenía quince años.
Un día nevado.
Bajo una Camelia, la planta que ella dijo amar.
La blanca nieve estaba pintada por el rojo de la Camelia y el rojo de su sangre.
Madre murió felizmente en mis brazos.
Sonrió mientras se enfriaba.
Su sonrisa era aún la de una mujer joven. Hermosa.
Maté a madre y me covertí en el Sakurazukamori.
No sentí nada aún cuando la asesiné.
Aún ahora.
No siento nada.
Desde hace mucho, no pude notar la diferencia entre gente y cosas.
Matar a alguien y romper una copa de vidrio es lo mismo para mí.
Cadáveres, objetos rotos, son lo mismo.
La apuesta que comencé con un límite de un año no causó ningún cambio en lo absoluto dentro de mí.
El chico estaba participando sin saber en la apuesta.
Hoy, lo vi por primera vez en mucho tiempo.
Parecía más maduro, pero sus puros y transparentes ojos fueron los mismos de antes.
La gente no puede cambiar fácilmente.
Yo, ni Subaru-kun.
¿Me matará en venganza de su hermana, a quien asesiné?
Y yo… a él…
Cuando tenía quince años.
Un día nevado.
Bajo una Camelia, la planta que ella dijo amar.
La blanca nieve estaba pintada por el rojo de la Camelia y el rojo de su sangre.
Madre murió felizmente en mis brazos.
Sonrió mientras se enfriaba.
Su sonrisa era aún la de una mujer joven. Hermosa.
Maté a madre y me covertí en el Sakurazukamori.
No sentí nada aún cuando la asesiné.
Aún ahora.
No siento nada.
Desde hace mucho, no pude notar la diferencia entre gente y cosas.
Matar a alguien y romper una copa de vidrio es lo mismo para mí.
Cadáveres, objetos rotos, son lo mismo.
La apuesta que comencé con un límite de un año no causó ningún cambio en lo absoluto dentro de mí.
El chico estaba participando sin saber en la apuesta.
Hoy, lo vi por primera vez en mucho tiempo.
Parecía más maduro, pero sus puros y transparentes ojos fueron los mismos de antes.
La gente no puede cambiar fácilmente.
Yo, ni Subaru-kun.
¿Me matará en venganza de su hermana, a quien asesiné?
Y yo… a él…
miércoles, 1 de julio de 2009
Dos anillos (FdT parte 2).
Los compré hace meses, para una fecha especial.
Los compré como una promesa de que todo iría mejor, del compromiso que quería hacer y vivir.
De oro blanco con una fina linea amarilla, con pequeños brillantes resplandeciendo justo en medio. El mío, sobresaliente del otro más pequeño.
Dos anillos que jamás fueron usados por nuestros dedos.
Estuvieron ahí guardados, en una cajita encerrada bajo el piso del que fuera mi cuarto hasta hace una semana.
Dos cosas valiosas que ahora no significan nada.
Un futuro no encontrado, que se escapó de mis manos.
Y esos dos anillos eran mi mayor secreto, que a nadie había mostrado.
No pude mirarlos por un largo tiempo, abandonados y frios, sin uso y con todo el brillo.
No podía soportar la idea de hablar sobre ellos, ni de siquiera tocarlos.
Porque eran anillos sin dueño y sin destino.
Finalmente tuve que enfrentarlos, sacarlos de aquel hueco bajo el piso. Tomar la caja y emprender un viaje a mi pasado.
Una tarde miré al río, el ruido de los carros y los pajaros me animaron. Abrí la caja y los contemplé por un último instante.
Tan bonitos, tan relucientes y brillantes como los recordaba. Desde el momento en el que los ví sabía que se nos verían muy bonitos en nuestros dedos anulares. Un amigo me prestó su plástico para poder pagarlos. ¿El precio?, ¡no importaba!, sólo quería mirarlos en nuestras manos, y tomar tu mano.
Al final, esos anillos fueron usados, más no por nuestras manos.
El agua se ha encargado de portarlos y llevarlos lejos de lo que no pudo ser.
Los compré como una promesa de que todo iría mejor, del compromiso que quería hacer y vivir.
De oro blanco con una fina linea amarilla, con pequeños brillantes resplandeciendo justo en medio. El mío, sobresaliente del otro más pequeño.
Dos anillos que jamás fueron usados por nuestros dedos.
Estuvieron ahí guardados, en una cajita encerrada bajo el piso del que fuera mi cuarto hasta hace una semana.
Dos cosas valiosas que ahora no significan nada.
Un futuro no encontrado, que se escapó de mis manos.
Y esos dos anillos eran mi mayor secreto, que a nadie había mostrado.
No pude mirarlos por un largo tiempo, abandonados y frios, sin uso y con todo el brillo.
No podía soportar la idea de hablar sobre ellos, ni de siquiera tocarlos.
Porque eran anillos sin dueño y sin destino.
Finalmente tuve que enfrentarlos, sacarlos de aquel hueco bajo el piso. Tomar la caja y emprender un viaje a mi pasado.
Una tarde miré al río, el ruido de los carros y los pajaros me animaron. Abrí la caja y los contemplé por un último instante.
Tan bonitos, tan relucientes y brillantes como los recordaba. Desde el momento en el que los ví sabía que se nos verían muy bonitos en nuestros dedos anulares. Un amigo me prestó su plástico para poder pagarlos. ¿El precio?, ¡no importaba!, sólo quería mirarlos en nuestras manos, y tomar tu mano.
Al final, esos anillos fueron usados, más no por nuestras manos.
El agua se ha encargado de portarlos y llevarlos lejos de lo que no pudo ser.
domingo, 28 de junio de 2009
Ella y él. (FdT parte 1)
El esperó una manaña fria para decirle la verdad. Con la mirada hacia el piso, describió cada una de sus razones que lo llevaron a tomar esa decisión.
Ella, con el corazón palpitando a mil y un frio gélido recorriendo su cuerpo. Lo miraba, buscaba sus ojos pero ellos no la miraban. Escuchó y escuchó, como si de un monólogo irreal y sin sentido se tratase.
Él lo anunció, se iba de casa. Se despedía de 32 años de vida juntos para así comenzar una nueva vida al lado de aquella que fue, más de 20 años atrás, una de sus estudiantes en los primeros años de enseñanza. Aquella que le ofrecía juventud que no regresa, sumisión y una completa atención hacia su persona. Aquella con la que el podía sentirse amo y señor, y no un simple compañero de vida.
Pero ella finalmente habló. Las palabras fueron vomitadas no solo por su mente, sino por su corazón y sus recuerdos, por su vida juntos y por lo que se habían prometido en aquella pequeña iglesia de color rosado. Le prohibió dejarla y dejar aquellos treinta y dos años juntos. Furiosa, le dijo que jamás le dejaría partir, pues le amaba con toda la intensidad con la que ese día aceptaron su promesa de un amor eterno frente al altar. Tenía que dejar a Aquella, y quería escuchar su nombre para poder ir a buscarla y golpearla hasta la muerte. Aquella que se atrevió a quitarle lo más valioso que poseía desde 32 años atrás. Aquella que probablemente conocía, y que sin saberlo habían cruzado más que un hola y un adiós al encontrarse frente a frente.
Y Él no supo que hacer. No supo si debía marcharse o quedarse como Ella se lo exígia. No esperaba una respuesta así. No esperaba que ella decidiera a luchar por la persona que ama y mucho menos que ella estuviera dispuesta a dejar atrás este asunto de deslealtad e infidelidad. Creía, como todos, que ella reaccionaría sacandolo de su vida por aquella alta traición. Un método fácil, rápido y doloroso con él cual comenzaría su nueva vida dejando lo viejo de lado.
"Hasta que la muerte nos separe", mencionó ella con labios temblorosos, "Ese fue el juramento que nos hicimos y es la única forma de que esto se termine."
Y se quedó ahi, mientras ella salía de la habitación, para asear aquella casa que los dos habían construido, para ir al mercado y comprar los alimentos del día y para asistir al cementerio a dejar flores a los padres de ambos, como cada semana lo hacía.
Y fue ahí donde las lagrimas empezaron a brotar, frente a aquella tumba repleta de casablancas y rosas rojas y blancas. Fue ahí donde ella sintió el miedo de enfrentar la realidad.
Sus labios no quisieron probar bocado aquella tarde. Sus ojos hinchados querían ocultarse para que su familia no notara lo que estaba ocurriendo en su interior.
Y lloró durante horas, mientras él no estaba en casa. Lloró y siguió llorando dejando fluir sus sentimientos en esas lagrimas que no pueden parar. Porque tiene miedo a enfrentar aquello que su padre le había vaticinado: "Sola estás, y sola te quedarás", tiene miedo a quedar sin nadie que la ame, que la entienda y la comprenda.
Y yo, mirándola le prometo que no estará sola nunca más...
Ella, con el corazón palpitando a mil y un frio gélido recorriendo su cuerpo. Lo miraba, buscaba sus ojos pero ellos no la miraban. Escuchó y escuchó, como si de un monólogo irreal y sin sentido se tratase.
Él lo anunció, se iba de casa. Se despedía de 32 años de vida juntos para así comenzar una nueva vida al lado de aquella que fue, más de 20 años atrás, una de sus estudiantes en los primeros años de enseñanza. Aquella que le ofrecía juventud que no regresa, sumisión y una completa atención hacia su persona. Aquella con la que el podía sentirse amo y señor, y no un simple compañero de vida.
Pero ella finalmente habló. Las palabras fueron vomitadas no solo por su mente, sino por su corazón y sus recuerdos, por su vida juntos y por lo que se habían prometido en aquella pequeña iglesia de color rosado. Le prohibió dejarla y dejar aquellos treinta y dos años juntos. Furiosa, le dijo que jamás le dejaría partir, pues le amaba con toda la intensidad con la que ese día aceptaron su promesa de un amor eterno frente al altar. Tenía que dejar a Aquella, y quería escuchar su nombre para poder ir a buscarla y golpearla hasta la muerte. Aquella que se atrevió a quitarle lo más valioso que poseía desde 32 años atrás. Aquella que probablemente conocía, y que sin saberlo habían cruzado más que un hola y un adiós al encontrarse frente a frente.
Y Él no supo que hacer. No supo si debía marcharse o quedarse como Ella se lo exígia. No esperaba una respuesta así. No esperaba que ella decidiera a luchar por la persona que ama y mucho menos que ella estuviera dispuesta a dejar atrás este asunto de deslealtad e infidelidad. Creía, como todos, que ella reaccionaría sacandolo de su vida por aquella alta traición. Un método fácil, rápido y doloroso con él cual comenzaría su nueva vida dejando lo viejo de lado.
"Hasta que la muerte nos separe", mencionó ella con labios temblorosos, "Ese fue el juramento que nos hicimos y es la única forma de que esto se termine."
Y se quedó ahi, mientras ella salía de la habitación, para asear aquella casa que los dos habían construido, para ir al mercado y comprar los alimentos del día y para asistir al cementerio a dejar flores a los padres de ambos, como cada semana lo hacía.
Y fue ahí donde las lagrimas empezaron a brotar, frente a aquella tumba repleta de casablancas y rosas rojas y blancas. Fue ahí donde ella sintió el miedo de enfrentar la realidad.
Sus labios no quisieron probar bocado aquella tarde. Sus ojos hinchados querían ocultarse para que su familia no notara lo que estaba ocurriendo en su interior.
Y lloró durante horas, mientras él no estaba en casa. Lloró y siguió llorando dejando fluir sus sentimientos en esas lagrimas que no pueden parar. Porque tiene miedo a enfrentar aquello que su padre le había vaticinado: "Sola estás, y sola te quedarás", tiene miedo a quedar sin nadie que la ame, que la entienda y la comprenda.
Y yo, mirándola le prometo que no estará sola nunca más...
Palabras sabias...
"Existen 4 pasos para superar a una persona: sufrimiento, odio, perdón e indiferencia. Tú, mi querido amigo, has decidido no llegar al segundo paso. Y esta bien. Entonces "ESA" persona se va a quedar para siempre en tu vida... y ya te chingaste" (C.R.)
De los jueves en la noche...
El jueves pasado salí con Memo y C.R.
Sinceramente, mi rutina siempre ha sido no salir entre semana y divertirme los viernes que me permita la quincena. Me siento lo suficientemente cansado para evitar desvelarme entre semana, pero debido a la alta insistencia de mis amigos, decidí salir.
Fue una noche tranquila, llena de platicas, risas y sobretodo alcohol.
Una noche donde C.R. se me grabó en el corazón, gracias a sus palabras y su amistad a brazos abiertos.
Es una de esas personas que de pronto llegan a tu vida y no los esperas. De una edad diferente a la mia y por ende, una forma de pensar más madura.
Platicamos mil y un cosas, de su nueva relación, de la relación de Memo y las conductas autodestructivas. De mis depresiones y problemas y de su felicidad.
Y fue él quien me dió una nueva visión de las cosas, del camino independiente que llevamos cada uno y de lo que significa realmente una amistad.
Me alegra que una persona como él me considere ya su amigo, a pesar de las pocas salidas y llamadas telefónicas. Me alegra saber que es alguien incondicional, capaz de decirte las cosas como son y al mismo tiempo demostrar la preocupación que tiene por aquellos que le rodean.
Me alegra volver a sentirme parte de un algo causado por estos dos locos.
Sinceramente, mi rutina siempre ha sido no salir entre semana y divertirme los viernes que me permita la quincena. Me siento lo suficientemente cansado para evitar desvelarme entre semana, pero debido a la alta insistencia de mis amigos, decidí salir.
Fue una noche tranquila, llena de platicas, risas y sobretodo alcohol.
Una noche donde C.R. se me grabó en el corazón, gracias a sus palabras y su amistad a brazos abiertos.
Es una de esas personas que de pronto llegan a tu vida y no los esperas. De una edad diferente a la mia y por ende, una forma de pensar más madura.
Platicamos mil y un cosas, de su nueva relación, de la relación de Memo y las conductas autodestructivas. De mis depresiones y problemas y de su felicidad.
Y fue él quien me dió una nueva visión de las cosas, del camino independiente que llevamos cada uno y de lo que significa realmente una amistad.
Me alegra que una persona como él me considere ya su amigo, a pesar de las pocas salidas y llamadas telefónicas. Me alegra saber que es alguien incondicional, capaz de decirte las cosas como son y al mismo tiempo demostrar la preocupación que tiene por aquellos que le rodean.
Me alegra volver a sentirme parte de un algo causado por estos dos locos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


